Yellow Submarine y la simbología de John Lennon

En este artículo demostraremos que detrás del concepto, la trama e incluso el diseño de la película Yellow Submarine se encontraba, en contra de lo que dice la historia oficial, la brillante, filosófica y atormentada mente de Lennon.



El 10 de febrero de 1967 el productor Walter Shenson hacía llegar a Los Beatles diferentes propuestas para una nueva película; tenían que cumplir el contrato que habían firmado años antes con United Artist, por el cual se habían comprometido a realizar tres films. Ninguna de las ideas de Shenson caló en los miembros de la banda, que afirmaban que no se sentían con ánimo de abordar la grabación de una película en ese momento. Pero el contrato les obligaba a ello, por lo que finalmente decidieron realizar un largometraje de dibujos animados.

Pero, ¿por qué una película de animación?

La versión oficial dice que no tenían tiempo para asistir a los rodajes, debido a la dedicación exclusiva que les exigía la preparación del álbum Sargent Pepper’s. Probablemente sea cierto, sabiendo las circunstancias que les rodeaban. Sin embargo, podemos deducir que habría alguna otra razón.

En primer lugar, Faul. Hacía tres meses que estaba por allí, su entrenamiento era insuficiente, su parecido todavía no estaba demasiado logrado y sus gestos aún distaban de ser un buen reflejo de los de Paul. Una película no es como una entrevista de diez minutos o un vídeo musical de apenas tres; en este segundo caso, además, se puede jugar con las luces y las imágenes para distraer la atención de ciertos detalles. Un largometraje se ha de ver en la enorme pantalla de un cine y tiene mucha más repercusión.

Hay que tener en cuenta además que Faul iba evolucionando conforme pasaban los meses en cuanto a aspecto y ademanes. Una película de este tipo habría tardado varios meses en estar terminada (no como MMT, que se rodó en apenas treinta días), y los paulatinos cambios en Faul habrían quedado reflejados en el film haciendo sospechar a los seguidores. ¿Os imagináis ver a Faul cambiando de cejas, de nariz, de color de ojos, de altura y hasta de acento veinte veces en una hora y media?

No dudo que quizá John, George y Ringo no hubieran tenido inconveniente en que Faul se expusiera de algún modo, pero la maquinaria tras él no lo debió de considerar prudente.

No obstante, arriesgaron con la escena final, imprescindible como «gancho» para los fans, que en algún momento desearían ver a sus ídolos apareciendo en la película. Sin embargo, esta escena fue rodada bien entrado el 68, cuando ya estaba casi hecha la película, un año después de la aparición de Faul y después de que este se hubiera mostrado ampliamente en todo tipo de eventos y en Magical Mystery Tour. Por eso su aspecto está notablemente mejorado con respecto al año anterior y su parecido con Paul está logradísimo. Sin duda se trabajó mucho para lograr esto.

En segundo lugar, el objetivo de la película. La intención principal, como veremos, era enviar mensajes y reflejar sentimientos a través de la simbología. Esto hubiera sido muy difícil de lograr con una película normal. La animación ofrecía unas posibilidades ilimitadas para plasmar imágenes, colores, personajes y situaciones más allá de la realidad.

¿Quién estuvo detrás de la historia?

Viendo los títulos de crédito que aparecen al principio del film, me llamó la atención un nombre: Lee Minoff. A él se le atribuye la base de la idea, lo que luego daría lugar al argumento y el guion. De forma que me dispuse a buscar más información sobre él.

Extrañamente, apenas hay nada. Lo poco que se encuentra en la red está asociado siempre a Yellow Submarine, como si sólo hubiera hecho esto a lo largo de una carrera que suponía habría sido más extensa. No dudo de su existencia, pero sí de su implicación o de lo que sabía. Y es que hallé una página muy interesante.

En ella se subastaba un lote completo de material de Minoff, de la época en la que, supuestamente, había estado trabajando en el guion. En la descripción del lote aparecía un documento, de unas veinte páginas, datado el 11 de septiembre de 1966. ¿Os suena esta fecha?

Exacto: es la fecha que aparece en el bombo del Sargent Pepper’s. La misma fecha en la que, un año después, comenzó el Magical Mystery Tour.

El lote de Minoff

En la página justificaban esto con todo tipo de razones, todas ellas encaminadas a afirmar que Minoff trabajaba ya en la película por ese entonces (incluso dicen que existe un contrato firmado por Minoff y Brodax, el productor, con fecha de principios de octubre del 66). Pero esto, a tenor de la historia oficial de la película, es contradictorio y extraño: como ya he dicho, y existen numerosos reportes, no fue hasta por lo menos marzo del 67 cuando surgió la idea de hacer esta película.

¿Qué hace entonces esa fecha encabezando un boceto del guion de Yellow Submarine?

Después de este asombroso descubrimiento, busqué más información sobre la gente que había tenido que ver, de una forma u otra, en la creación de la historia.

Y encontré otro nombre: Roger McCough. Al parecer, fue responsable de gran parte de la historia definitiva, y existe reporte de que fue pagado por su trabajo con un cheque de 500 dólares. Pero en los títulos de crédito no aparecía, lo cual me hizo sospechar en seguida.

Buscando sobre él, hallé que había pertenecido a un grupo de música y poesía del Liverpool de comienzos de los sesenta, llamado The Scaffold. ¿Y quién había sido su compañero en dicha banda? Peter Michael McCartney, el hermano de Paul.

Se ha repetido hasta la saciedad (demasiado, y ya sabéis lo que opino de eso) que los Beatles no habían tenido nada que ver en la película, más allá de aportar sus canciones. Pero hallé una anécdota que contradecía esta afirmación. Y es que al parecer John solía llamar al productor, Al Brodax, para compartir con él las ideas que se le iban ocurriendo. Se pone como ejemplo la escena inicial tras los créditos, cuando el submarino persigue a Ringo por las calles de Liverpool. En esta ocasión se dice que John había telefoneado a Brodax a las tres de la mañana. Para no tener nada que ver con el film, parecía que le quitaba el sueño.

Tenemos un boceto en cuya cabecera se puso la fecha de la desaparición de Paul, sin ninguna lógica a tenor del momento en que sabemos que se empezó a trabajar en el guion. Tenemos a un gran amigo del hermano de Paul como responsable de la historia definitiva, el cual no consintieron que apareciera en los créditos. Y tenemos a un Lennon llamando de madrugada para proponer ideas.

Otra de las evidencias que tenemos de la intervención de John en la película es que, verbalmente, el guion está lleno de juegos de palabras y discursos absurdos con reminiscencias de Joyce, de esos que tanto le gustaban. Y que, de todos los personajes, el que sin duda está mejor detallado en cuanto a personalidad es él.

Y, por último, este otro detalle que serviría también para argumentar que tuvieron más implicación de la que oficialmente se reconoce:

Sobre el piano, bocetos con los dibujos de la película. ¿Se los enviaban para su revisión? ¿O tal vez el propio John, a quien tanto le gustaba dibujar, participó activamente en su diseño?

Con todos estos datos tenemos evidencias suficientes como para poder deducir, con pocas probabilidades de equivocarnos, quién estuvo detrás de la historia y, sobre todo, qué se quiso plasmar en ella.


Esta imagen se puede encontrar en el interior del libreto que acompañaba a la película en algunas de sus versiones. Es suficiente para hacernos una idea de por dónde iban los tiros.

Qué representa

Para entender la película no tendremos más remedio que meternos, una vez más, en la mente de John. Algo que sabemos es muy difícil, dada la complejidad de su mente.

La forma en que se suceden los acontecimientos, las imágenes, los diálogos, ese aire inconexo y deshilado… Es muy posible que parte de todo hubiera salido de un sueño de John. De hecho, si llamaba de madrugada a Brodax quizá era porque acababa de tener algún sueño o pesadilla que luego se convertiría en parte de la historia.

No esperemos encontrar un argumento demasiado coherente, prácticamente todo salió de la mente de John; es su simbología, su forma de ver el mundo, la psicodelia que lo envolvía mezclada con sus sentimientos.

It’s all in the mind, you know?

Aquí podemos ver, una vez más, la mano sobre la cabeza de Paul que tanto se repite en la historia Beatle, aquí algunos ejemplos:

A finales de 1980, y con motivo de la reciente muerte de John Lennon, se repuso temporalmente Yellow Submarine en un cine de mi ciudad. Yo tenía sólo 3 años y mi padre decidió llevarme a verla, a pesar de estar convencido de que, debido a mi corta edad, me aburriría y no aguantaría ni diez minutos. Era en versión original subtitulada, yo no sabía leer ni por supuesto entendía inglés. Pero fui incapaz de pestañear en todo el rato, absorbida por las imágenes que veía y por la historia que, asombrosamente, entendía a la perfección.

Recuerdo todavía las sensaciones que me envolvieron cuando veía el film. Dicen que los niños pequeños tienen más capacidad de percepción porque su mente no está todavía tan condicionada como la de los adultos. Recuperemos esa capacidad, liberemos nuestras mentes como hacen los niños y, usando lo que sabemos, acompañemos a los Beatles en el viaje a Pepperland…

ONCE UPON A TIME…

… Or maybe twice, there was an unearthly paradise called Pepperland.

Érase una vez, o quizá dos, había un paraíso sobrenatural llamado Pepperland.

La intervención de los Beatles

Como ya decía más arriba, esta escena sólo servía como aliciente para los fans, que estarían deseosos de ver a los Beatles de carne y hueso. A destacar la increíble imitación de Faul. Lógico: era una secuencia que todos observarían con atención, y él tenía que estar perfecto, tanto en apariencia como en gestos.

Se trata de dos minutos de bromas sin demasiadas pretensiones, salvo dos interesantes detalles:


Faul con la palabra «Love» en la mano.

Y Ringo diciendo que sólo le queda medio agujero porque la otra mitad… la tiene Jeremy, precisamente.

Y termina con All together now…

Al final de los títulos de crédito, encontramos esta interesante declaración:

Esta película es un trabajo de ficción y los eventos en ella son ficticios. Sin embargo, algunos de los personajes retratados están basados en personas reales. Cualquier similitud con el nombre, apariencia o historia de alguna otra persona, viva o muerta, o cualquier otro evento real, es una coincidencia y totalmente no intencionado.

Yo habría añadido algo más a los títulos. Algo que la historia oficial trató de ocultar, para que nadie sacara conclusiones sobre lo que veía:

Made by John Lennon

 

Lady Ruth
Con la colaboración de Paulina McKnick, Jorge Daniel Mercado, James McGear y Cristian Ramírez

Dedicado a mi padre.



5 comentarios en “Yellow Submarine y la simbología de John Lennon”

  1. Gracias, Lady Ruth, por este estupendo articulo. Yo tambien tengo la clara conviccion que Lennon tuvo mucho que ver con esta pelicula.
    Por añadir un detalle que no mencionas -e igual es imaginacion mia- en la cancion All Together Now, no crees escuchar «One… Two… Three… Faul»? Vi varias veces este clip del final de la pelicula… Y no se me quita la idea de la cabeza.

    1. Hola Alberto. está dudoso, la verdad, no es el único ejemplo en el que parece que algunos de ellos dice «Faul», ya sea en lugar de «Four» como este caso, o en lugar de «Paul». Incluso tenemos ese «Faul-Paul» en aquella entrevista de John con Yoko, ¿recuerdas? Pero ninguna la veo tan clara como para aventurarme a afirmar que es cierto. Podría ser, claro que sí, pero tenemos muchos ojos encima esperando el mínimo fallo y hay que ser prudentes. Gracias por tu comentario, un abrazo.

  2. Good day, Sunshine (o Lady Ruth).

    Felicitaciones por el gran trabajo de investigación y de puesta en escena que hace en todos los artículos que escribe. Y también por el respeto que muestra usted por la redacción, la semántica y la ortografía. Usted sí puede escribir libros. Está claro que ha leído y estudiado mucho.

    Dicho esto, esperando no parecer muy lisonjero pues lo digo de corazón, voy al asunto: hace muchos años que vi esta «peli» pero no percibí tanta sutileza como la que ahora percibo, sin tener que verla otra vez, gracias a este magnífico artículo.

    Aunque probablemente lo que voy a explicar ahora será de sobra conocido para usted y sus lectores, creo que puede ser interesante por si es uno de esos flecos que pueden dar lugar a otro tipo de investigación o de ampliar las ya abiertas.

    Se trata del asunto de las cabras decorativas presentes en lo alto de las paredes del pasillo de la casa.

    Insisto, seguro que siempre ha tenido esto de las cabras en cuenta, pero le doy mi visión.

    En inglés, goat es cabra, sé que lo sabe. Billy Goat es macho cabrío (palabras mayores, six, six, six…). Shear es esquilar. Shears serían cizallas en general. Billy Shears podría ser, de forma opaca quizás, la primera conexión del maligno con el Rock.

    Sigo. Es posible que esas cabras en la película tengan este tipo de significado, tal vez refiriéndose a Billy S., y de paso a esto que digo, quién sabe; y, si es así, es posible que en el Sgt. Pepper’s, a Billy S. en general se le presente encriptadamente como a un macho cabrío que abre la puerta a la obscura historia del rock del futuro (el gesto de John L. con su mano en la portada del Yellow y en otras fotos – a poder ser sobre la cabeza de Billy-, y que luego se adopta en el heavy metal, culminando en el «coming down fast» del Helter Skelter del Blanco, álbum más que elogiado, creo que en 2008, por el Vaticano – quizás ya en sus horas de Anticristo profetizado- con el fin de absolver, fue la excusa, a estos chavales por las blasfemias del joven Lennon…, y, en fin, mucho más en obras posteriores que le darían para escribir otro libro, seguro).

    No me extiendo pero quisiera ilustrar esto un poco más. Estos días, en los mundiales de fútbol, algunos astros andan haciendo gestos como si tuvieran perilla (chivas) e incluso algunos se la han dejado, dicen que como autoalusión a ser el «GOAT», que sería el acrónimo inglés para Greatest Of All Times. No sé si ese acrónimo es de nuevo cuño o quizás se usaba ya en los sesenta. No lo he investigado pero parece interesante. En tal caso Billy Shears sería el cambio, para todos ellos su nuevo nombre de pila. Que si la morsa es Paul, que si Billy es Ringo… Creo que a partir de ahí saben todos ellos que nunca nadie podrá igualarles. No se me ocurre plantear ningún tipo de pacto entre estos genios y las fuerzas del mal… pero ahí andaban con Alistair y otras lecturas de cuidado.

    Quién es el Billy Goat, quién lo esquilará… ¿o será él quien nos esquile a todos?

    El Rock y el Demonio… Obra del demonio, dijo Benedicto en una de sus tesis para luego elogiar precisamente el Blanco… Tengo que decir, alegato de la defensa, que soy guitarrista jevi desde que tengo uso de razón, que los grandes guitarristas jevis son – somos – muy beatlemaniacus, y que todos los jevis que he conocido, cientos, además de beatlemaniacus, son – somos- la mayoría unos pedazos de pan…, en serio.

    Termino. Toda esta historia del PID es apasionante. Y todas esas coincidencias imposibles en la historia de los Beatles y en todo lo que pueda rodearla, son eso: imposibles. Es de agradecer la labor de Lady Ruth en tan exhausta investigación y en el ritmo de la exposición.

    Aun así, mi opinión ahora: creo que se urdió una trama de otra índole sin necesidad de aniquilar a nadie – o de que nadie tuviera un fatal accidente- y que, simplemente, sí que hay un cambio a todos los niveles en todos a partir de 1966, más en Pablo/Shears, lo reconozco, quien, salvo en cosas de talento y de dinero, oyéndole hablar, tampoco parecía muy brillante antes de 1967. Conocedor de su talento, se vino arriba quizás algo más que el resto y se aprovechó de la trama -¿Lennon/McCartney también, la trama?. Sabemos que siempre que han podido o se ha hecho necesario, todos ellos, los cuatro, recuerdan o recordaban al respetable que son los Beatles (John incluso moribundo, Paul humillando a Collins o a Clapton, el Quiet B. y Ringo en cada intervención, pues no se perdieron una Beatle celebration, etc.; aunque todos disimulaban, o lo intentaban, alegando hartazgo y hasta aversión al grupo y a sus propias canciones en ocasiones).

    Disculpe si le he entretenido demasiado. A pesar de tener mi opinión, leo con gran pasión cada artículo que usted escribe; y cada vez que lo hago, reviso mi percepción de las cosas y me pregunto otra vez si en realidad…

    Saludos muy cordiales. Larga Vida al Rock.

    1. Mi visión difiere con la suya en algunos puntos y coincide en otros tantos, no obstante le agradezco su comentario, tan elaborado y razonado. Y, por supuesto, le agradezco también sus palabras de apoyo hacia mi trabajo, es todo un orgullo escribir para lectores tan considerados y tan bien documentados. Espero seguir viéndole por aquí compartiendo sus interesantes puntos de vista.

      Un abrazo y, claro que sí, larga vida al Rock.

  3. Good Day, Sunshine,

    Con tantas cosas que quería contar sin extenderme mucho en mi anterior «post», olvidé apuntar que, en el asunto de las cabras, no había que dejar de lado observar cuán alegórica podría ser la portada del Ram de Macca. Ahí está Billy, con el Goat. Reaparece la cabra…

    Por si merece la pena considerarlo para indagar…

    Larga Vida

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