The Kinks: Plastic Man

Los Kinks fueron una banda londinense surgida a principios de los años 60 a partir de un grupo llamado The Ravens por los hermanos Ray y Dave Davis. El primero era voz principal y guitarra rítmica, mientras que el segundo se encargaba de la guitarra solista. Les acompañaban el bajista Pete Quaife y Mickey Willet a la batería.



Comenzaron como casi todos los grupos de entonces, basándose en la música skiffle y el rock’n’roll, para acabar derivando en un estilo pop. En abril de 1964 Willet fue sustituido por Mick Avory, que había pertenecido a los primeros Rolling Stones. Firmaron su primer contrato con una discográfica y unos meses después, en agosto, saltaban a la fama con la fantástica “You Really Got Me”.

Pero a pesar del gran renombre que adquirieron no pudieron evitar verse eclipsados por otras bandas del momento como los Beatles o los Stones.

De hecho en no pocos artículos musicales se recalca la rivalidad que había entre ellos, como una competencia sana que hacía que unos, con el ansia de mejorar, se inspiraran en los otros, como veremos más adelante.

Sus inicios no fueron fáciles: después de publicar su primer álbum, llamado “Kinks”, iniciaron una gira por USA que fue un desastre debido principalmente a la falta de previsión a la hora de programar las actuaciones. Como anécdota, comentar que una de ellas había sido organizada por John Wayne Gacy, vicepresidente de la compañía Springfield Jaycees que luego sería condenado por los asesinatos de más de 30 jóvenes entre 1972 y 1978.

Aquella gira se saldó con el despido de su agente, un veto del sindicato de músicos porque se habían negado a pagar la cuota por actuar en un programa de televisión y una gran desilusión por la mala acogida del público norteamericano.

Tanto fue así que Ray sufrió un ataque de ansiedad y tuvo que abandonar las actuaciones durante unos meses. Todo aquel sufrimiento no fue en vano: el siguiente disco, compuesto en su mayoría por él con la ayuda de su hermano, se considera uno de los mejores de la historia del grupo. Face to Face, publicado en octubre de 1966.

Personajes oscuros vinculados a la industria musical, artistas sometidos a presión. 1966 como año clave en la evolución de la banda… No dista mucho de lo que estamos acostumbrados a ver.

 

Los Kinks y los Beatles

Los Kinks conocían a los Beatles, no sólo como seguidores de su trabajo, sino también personalmente. Coincidieron en varias ocasiones entre 1964 y 1965, según indica Ray en su libro autobiográfico “Kink”.

Paul y John con Peter Quaife en distintos momentos

Como ya adelantaba más arriba, es algo reconocido que durante aquel tiempo surgió una cierta rivalidad entre ellos. Ray, preguntado al respecto, dijo que la admiración que sentían por ellos les hacía inspirarse en su obra para autosuperarse.

Pero era algo recíproco, pues no son pocas las anécdotas que demuestran que los Beatles también se fijaron en algunos trabajos de los Kinks. Un ejemplo es la canción “See my friends”, por la que Paul sentía predilección.

Barry Fantoni, locutor de radio y músico, amigo íntimo de los Beatles, fue testigo de un momento importante en la historia de la banda. A finales de julio de 1965 Paul apareció por el estudio con un single y les sugirió a sus compañeros que lo escucharan juntos. Al terminar la canción John dijo: “Esa guitarra suena como un sitar”.

Dicho single no era otro que “See My Friends”, publicado el 30 de julio del 65. Y se le atribuye el honor de haber inspirado a los Beatles a introducir el sitar en sus canciones.

 

 

Cuatro meses más tarde se grababa “Norwegian Wood”.

En agosto de 1966 Ray escribió una crítica del álbum Revolver para la publicación musical Echo Magazine. El balance final no era nada bueno, aunque alababa algunas composiciones como “I’m only sleeping” o “Dr. Robert”. Tuvo respuesta de George que, con una media sonrisa y voz melosa, dijo: “Bueno, es sólo su opinión. Yo creo que ellos hacen un buen trabajo”.

En cierta forma, tanto él como Paul habían reconocido el talento de los Kinks. ¿Y qué pasa con John? No tenemos testimonios de él hablando de la banda hasta 1968, con la publicación de Wonder Boy. Ese tema que pedía que le pusieran una y otra vez, como ya vimos en este artículo.

Dave Daves declaró en 2013 que le constaba que John era un gran fan de la banda y que adoraba You really got me.

Aquí tenemos una entrevista de John diciendo que “Come Together” sonaba como los Kinks (minuto 0:58):

 

Y en una ocasión, respondiendo un cuestionario para la NME, John dijo que Ray Davies “era los Kinks”.

No es de extrañar, ya que aunque compartía con su hermano el liderazgo de la banda, él siempre fue el gran compositor. Aquí tenemos unas declaraciones suyas al respecto:

Siempre utilicé mis canciones como una forma de diario personal, como si estuviese enviando despachos desde un viaje. Tal vez subconscientemente haya estado escribiendo este musical a lo largo de toda mi carrera, plantando pequeñas pistas de mi historia a lo largo de varios discos.

 

Plastic Man

Volvemos a 1969. El día 28 de marzo se edita “Plastic Man”. El año anterior había sido desastroso para los Kinks en cuestión de ventas. Y este single no iba a ayudarles a solucionar el problema.

La BBC se negó a emitir la canción con el pretexto de que decía la palabra “bum” (culo), como si en aquella época no hubiera habido canciones con palabras malsonantes, alusiones sexuales o directamente insultos. En USA ni siquiera llegó a publicarse. La cara B, “King Kong”, fue incluida en el recopilatorio de 1972, pero “Plastic Man” volvió a quedarse fuera.

Está claro que tanto las discográficas como las cadenas de radio le habían cogido una manía terrible a la canción.

Pero tengo la sensación de que a John también le gustó…

Como ya sabemos, en septiembre de 1969, durante su viaje a Toronto para participar en el festival de música, John decidió abandonar los Beatles. No le fue posible debido a las presiones de EMI (pronto repasaremos esa parte de la historia al detalle), pero fue en ese momento cuando decidió crear una banda llamada “Plastic Ono Band”.

Ese era el nombre bajo el cual él y Yoko habían publicado en junio su “Give Peace a Chance”. Y la idea provenía, a su vez, del concepto que ellos mismos habían inventado llamado “Bagism”. Seguro que todos recordáis esa escena de John y Yoko metidos en bolsas de plástico. Habían hablado de ello durante una conferencia de prensa en Viena el 31 de marzo de 1969, aunque de una forma un tanto tímida. Fue el día 14 de junio cuando lo explicaron al detalle durante la famosa entrevista con David Frost.

El caso es que antes de todo esto ya había sido publicada la canción Plastic Man. ¿Pudo tener algo que ver?

Tal y como Yoko comentó en una entrevista, el “Bagism” pretendía acabar con los estereotipos: demostrar que lo importante de una persona no es su aspecto exterior, sino el interior. Al meterse en una bolsa, al ocultar su apariencia física, queda sólo el mensaje: la esencia de la persona.

Exactamente lo mismo que viene a recalcar la canción que analizamos ahora.

 

 

El Plastic Man no es sólo un farsante: es directamente falso. Por fuera aparenta una cosa, utiliza su exterior para embaucar, para engañar a sus congéneres. Cómo es por dentro, nadie lo sabe, pues es imposible hallar la verdad en el hombre de plástico.

Una de las interpretaciones que se le han dado es que es una crítica a la cirugía plástica. Quizá no esté desencaminada, aunque sólo en parte: en la canción este hombre lo tiene absolutamente todo de plástico: no sólo su cara, sino toda su vida. Todo lo que le concierne es una gran mentira. Su realidad es falsa.

 

Un hombre vive en la esquina de mi calle
Y sus vecinos piensan que es útil y dulce
Porque él nunca dice palabrotas y siempre te estrecha la mano
Pero nadie sabe que él, realmente, es un hombre de plástico

Él tiene el corazón de plástico, dedos y dientes de plástico
Sí, él es el hombre de plástico
Tiene rodillas de plástico y una perfecta nariz de plástico
Sí, él es del hombre de plástico

Tiene labios de plástico y esconde sus dientes y encías de plástico
Y piernas de plástico que sostienen su trasero de plástico
Trasero de plástico (aquí la “terrible” palabra que provocó la censura de la canción)

El hombre de plástico no tiene cerebro
El hombre de plástico no siente pena
La gente de plástico es igual que él
Sí, sí, sí.

Patea su pierna o estira su rostro
Tira de su nariz por todo el lugar
Él no se puede desfigurar ni estropear
Hombre de plástico

Tiene flores de plástico creciendo por sus muros
Come comida de plástico con tenedor y cuchillo de plástico
Le gustan las tazas y platillos de plástico porque nunca se rompen
Y le gusta lamer su salsa en un plato de plástico

Tiene una mujer de plástico que lleva un impermeable de plástico.

Y aquí tenemos que hacer un inciso para aclarar que “impermeable de plástico” en el original es “plastic mac” (una redundancia, pues se sobreentiende que un impermeable siempre va a estar fabricado con materiales plásticos, o no cumpliría su objetivo). Algo que debió de hacerle mucha gracia a Faul a juzgar por esto:

 

 

Siempre se ha dicho que esta alusión se debía a una burla hacia la Plastic Ono Band, pero parece mucho más cercana a esta canción.

 

Sí, el hombre de plástico
Y sus hijos quieren ser de plástico como su papá
Sí, el hombre de plástico
Tiene una sonrisa impostora que hace que creas que lo entiendes (phoney en la original, que viene a significar eso mismo: farsante)
Pero nadie consigue jamás la verdad del hombre de plástico

 

Lady Ruth



2 comentarios en “The Kinks: Plastic Man”

  1. Muy interesante el año de edición de la canción. Coincide con el año en el que se desató un escándalo en Estados Unidos de la muerte y sustitución de Paul. No recuerdo la fecha para saber que tan cercano fue, pero sería un motivo más para que la canción ni siquiera fuera publicada en ese país por obvias razones.

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