«Cómo reescribir la historia», por Paul McCartney

Siempre que concedo una entrevista sobre el tema de la sustitución de Paul McCartney hago hincapié en dos aspectos que para mí son fundamentales: los análisis forenses (sin los cuales, a pesar de todo lo demás, no tendríamos caso) y la forma en que «Paul» cuenta su vida.



El compendio de barbaridades que ha ido brindándonos este señor a lo largo del tiempo no tiene parangón. Basta leer cualquiera de sus biografías para acabar llevándose las manos a la cabeza a la quinta página. Tanto que no pocos escritores, especialmente los más conocedores del mundo Beatle, han alzado las cejas con suspicacia y han acabado por soltar perlas como «Paul McCartney reescribe la historia», una forma diplomática de decir que, simple y llanamente, miente como un bellaco. Porque una cosa es no recordar, otra muy diferente inventar.

Nosotros no tenemos problema en definirlos como embustes, pero aquellos que no creen que sea un doble suelen recurrir a eufemismos del tipo «extraños olvidos» o, los más críticos, «metidas de pata». Que los llamen como quieran, pero para cualquiera con dos dedos de frente son evidencias claras de que esa persona no ha vivido los episodios que nos está narrando. Paul McCartney sí estuvo allí, pero él no.

He querido hacer una compilación para tener un resumen completo de las lindezas que nos ha ido regalando el señor William a lo largo de estos cincuenta años de «digo lo que me da la gana porque nadie me cuestiona». Unas son mentiras claramente demostrables, otras son afirmaciones que demuestran ser impropias de la clase de hombre que era Paul McCartney.

Por supuesto, el humor en este caso es imprescindible. Más nos vale reírnos para impedir que nos lleve la ira, porque la mayoría de las veces sus tonterías dejan en mal lugar a Paul y al resto de los Beatles. Siempre me ha sorprendido no encontrar ninguna muestra de indignación entre aquellos que se autodenominan «verdaderos fans», pero como siempre digo, la mente humana es capaz de cualquier cosa con tal de no asumir verdades dolorosas.

Bienvenidos a la historia según Faul:

1. La banda del padre de Paul

David Letterman: Tu padre era músico, ¿verdad?

Faul: Sí. Tenía una banda de Jazz en los años veinte y él decía que no eran muy buenos. Ellos se presentaban como… ¿cómo era?… Ah, sí. «The Masked Players». Porque habían sido despedidos bajo otro nombre y luego regresaron con una máscara. Tenían que hacerlo. (Risas de Letterman y del público mientras Faul hace muecas) Fueron muy creativos.

Respuesta correcta: La banda que Jim lideró en los años 20 fue la Jim Mac’s Jazz Band. En ella tocaba también su hermano Jack. Lo de «The Masked Players» viene de una anécdota que cuenta que, en su primera actuación en público, a la edad de 17 años, Jim se presentó con una banda juvenil llevando máscaras negras, bajo el nombre de The masked melody makers. El motivo era que también hacían mímica durante la actuación. Ni habían sido despedidos de ningún sitio (porque era la primera actuación que hacían) ni por supuesto fue la banda más importante en la que Jim había tocado.

La anécdota, que pude hallar en de un par de fuentes, puede ser falsa o verdadera. Si es verdadera, Faul no la sigue correctamente porque no cita bien el nombre y añade el tema del despido que no cuadra. Si es falsa, jamás tocó Jim en una banda llamada «The masked Players» en cuyo caso, ¿por qué lo contaría «su hijo»?

Por otra parte, si a alguien le preguntan si su padre era músico, ¿nombra la banda más importante de su vida o una estúpida anécdota sin ningún valor?

2. La diferencia de edad con George

Faul: Como éramos de la misma edad… (Se detiene y piensa un poco) Emmm, de hecho creo que era un año y medio más joven que yo, una gran diferencia a esa edad y creo que yo era un poco condescendiente, como se suele ser con un chico un año y medio más joven que tú. Cuando él tenía 14 yo tenía unos 16.
(Anthology 1)

Respuesta correcta de George: Paul era nueve meses mayor que yo.

George hacía un curso menos que Paul en el Liverpool Institute. Eso ya habría sido suficiente para no dudar ni un segundo y por supuesto para no decir de entrada que eran de la misma edad. Yo creo que un recurso que ha ido utilizando Faul a lo largo de los años es «observar la cara de su interlocutor». Si pone cara rara, deduce que está metiendo la pata y rectifica en seguida. Pero en este caso, a pesar de la rectificación, Faul sigue sin acertar con la diferencia de edad y da otras dos versiones «a ver si acierta con alguna». No parecen influir la cantidad de cumpleaños que supuestamente habría compartido con su amigo o que, por ejemplo, el motivo para volver a Hamburgo en febrero del 61 fue que George acababa de cumplir la mayoría de edad.

3. Fueron a aprender el acorde S-7 en tropel

Faul: Al principio, nos cruzábamos Liverpool en busca de alguien que conociera un acorde nuevo. Supimos de un chico que conocía el acorde Si-7. Fuimos en tropel a ver a ese chico que nos tocó el acorde Si-7, bum, bum… Volvimos y se lo enseñamos al resto de nuestros compañeros.
(Anthology 1).

George (inmediatamente después y hablando de esta misma época): Al principio, sólo éramos un par de críos, nos juntábamos los dos y tocábamos, los grupos no empezaron hasta más tarde.

Qué montaje tan genial hizo Derek Taylor en este documental.

4. Ivan Vaughan tocaba el bajo de caja de madera

Faul: John y yo teníamos un amigo en común que iba al colegio con nosotros. Bueno, iba al colegio conmigo y con George (uff, por qué poco, Faul). Se llamaba Ivan Vaughan. Tocaba en uno de los grupos de skiffle en los que estaba John.

¿John tuvo varios grupos de Skiffle? ¿John tuvo algún otro grupo antes de los Quarrymen? Justo después de juntarse, habían decidido llamarse The Blackjacks, pero al haber otro grupo con ese nombre cambiaron, por sugerencia de Pete Shotton, a The Quarrymen. Siempre fueron los mismos integrantes y no hay constancia ni fuente ninguna que indique que Ivan Vaughan estuviera alguna vez entre ellos.

Faul: Tocaba con el nombre de «Ive, the as of bass».

(Risas de todos los asistentes).

Tenía un bajo hecho con una lata de té. Era un palo de escoba en una lata de té con un poco de cuerda.


Altamente recomendable ver el vídeo para observar las payasadas que hace ahora Faul simulando que toca este instrumento.

Todo para distraer a la gente, no vaya a ser que alguien preste atención y sospeche que Ivan Vaughan ni estuvo en el grupo de John, ni tocó nunca el bajo de caja de madera. Nigel Whalley lo tocó durante un breve periodo de tiempo, para cederle después el puesto a Len Garry, que es quien estaba allí el día que Paul conoció a los Quarrymen:

Y continuó durante algunos meses más:

5. El encuentro entre John y Paul

Faul: John estaba muy borracho, se había bebido ya unas cuantas cervezas y estaba apoyado en mí con aliento a cerveza (simula balbuceos). Y yo pensaba: «¿Quién es éste?».


Vaya, primera vez en la historia que se dice que Paul McCartney no sabía quién era John ni para qué estaba allí. Se supone que Paul había pedido que le escucharan tocar porque le había encantado la actuación de los Quarrymen. Esta idiotez no tiene ni pies ni cabeza. Pero claro, a Faul el tema de las borracheras le encanta.

Sacado del libro The Beatles, The Biography de Bob Spitz (2006):

La leyenda mantiene que los chicos, nerviosos ante la idea de tocar en frente de tanta gente conocida, decidieron suavizar sus nervios con unas cuantas cervezas, pero eso, simplemente, no es cierto. «John no estaba bebiendo, sin ninguna duda, aquel día» -insiste Colin Hanton (batería de los Quarrymen). Ninguno de los otros músicos recuerda que hubiera nada de alcohol, ninguno de ellos.

Gracias al señor Spitz y sobre todo a Colin Hanton por aclararnos este punto. Sin embargo, no es exacto el autor cuando dice «la leyenda» mantiene que… Debería haber dicho «Mr McCartney mantiene que». Claro que eso habría supuesto dejarle, una vez más, por mentiroso. O, como todos sabemos, demostrar que esta persona no sabe ni lo que dice porque no estuvo allí.

El ilustrador Eric Cash, especializado en la historia Beatle, también se documentó con los testigos de aquel encuentro para recrear ese momento con el siguiente dibujo:

Yo no veo a John borracho apoyándose sobre nadie.

6. La interpretación de Twenty flight Rock

Faul: Uno de ellos me dejó una guitarra. Me la cambié de mano porque soy zurdo. Las suyas estaban al contrario y no me dejaban cambiar las cuerdas. Pero como yo tenía un amigo diestro, aprendí a tocar al revés. Así que sólo por eso fue muy impresionante.

Esta serie de inconsistencias tienen un motivo muy simple: Paul llevaba la Zenith cuando tocó por primera vez ante John. Nadie le tuvo que prestar la guitarra. Para demostrarlo tenemos estas imágenes de la película Nowhere Boy, en la cual tanto el guionista, Matt Greenhalgh, como el director San Taylor-Wood, basándose en la biografía de la hermanastra de Julia, escenificaron de esta forma la secuencia:

¿Reconocéis la guitarra? Sí, es la Zenith. Con esto queda claro que los encargados de hacer esta película conocían más detalles de la historia que la persona que supuestamente portaba el instrumento. Ridículo.

Cuando Faul comienza contando esto, en seguida se da cuenta del problema: las cuerdas estarían cambiadas y «él» era zurdo. Por lo tanto, tiene que improvisar el resto de la historia como puede. Pero como lo hace de manera muy «simpática», obtiene las risas del público.

7. Cómo se unió Paul a los Quarrymen

Faul: John me pidió que me uniera al grupo.
(Entrevista en México, 1993).

Faul: Al mismo tiempo un amigo mío me presentó a John, y entonces él me pidió que me uniera a los Quarrymen.
(Entrevista con Tony Bacon, 1995).

Respuesta correcta: Como ya hemos comentado anteriormente, en ese momento nadie le propone a Paul unirse al grupo. John lo consulta con Pete Shotton, su gran amigo y con el cual había formado la banda. Ambos quedan de acuerdo en que se una, pero no es hasta unos días más tarde cuando Pete se encuentra por casualidad con Paul y se lo transmite. Esto está avalado por la biografía de Pete.

8. La primera actuación de Paul y cómo George se unió al grupo

Faul: Las cosas iban bien pero cuando llego el momento de hacer el solo en vivo estaba demasiado asustado, tenia los dedos pegajosos y pensé: «¿que estoy haciendo aquí?». Me equivoque varias veces hasta que dejé de tocar. Era un momento muy difícil para mí con todo el mundo mirando al guitarrista. Yo no podía hacerlo. Es por eso que, entonces, George fue llamado para integrar el grupo.
(Anthology).

Mi primera actuación en público fue en un lugar de Liverpool, llamado Broadway (un depósito de automóviles). Mi primera aparición con un grupo con Los Beatles fue en el Club Conservative (un lugar sobre una tienda). Fue desastroso, tocaba primera guitarra y mis dedos estaban pegados, tuve que cederle el puesto a George.
(Entrevista en 1990).

Primero: La primera vez que Paul hizo una actuación en público fue durante su estancia en el campamento de Hathersgate. Su debut con una banda, los Quarrymen, fue el 18 de octubre del 57, en el New Clubmoor Hall de Liverpool.

Entrada para la primera actuación de los Quarrymen con Paul en el New Clubmoor Hall.

Segundo: Paul actuó con el mismo repertorio, y tocando la guitarra solista, en muchas más ocasiones.

Tercero: George no se unió al grupo hasta nueve meses después, ya que John no quería aceptarlo por su corta edad, y no fue hasta que Eric Griffiths decidió dejar la banda que Lennon permitió que George se uniera (referencias de lo anterior en el artículo de los instrumentos).

9. Por qué Lennon y McCartney empezaron a componer

Entonces formarmos una banda y hacíamos versiones de Elvis, Little Richard y discos así. Pero lo que pasaba es que había bandas que tocaban antes que nosotros, y que también tenían esos discos, así que los tocaban antes de que nosotros saliéramos. Así que íbamos a tocar «Lucille» y «Long tall sally» y desde el camerino oíamos «Lucille», «¡Oh, no!» Y después «Long tall sally», «¡Nooo!» Hace poco lo recordé y pensé «por eso empezamos a escribir. Esa fue la razón». Dijimos: «la única forma es escribir nuestras canciones, así no las conocerán».
(Creating Chaos at Abbey Road)

Me vais a permitir una licencia: como decía mi profesor de matemáticas: «Horror, tumba y sacrilegio». Ese fue el motivo por el que John Lennon y Paul McCartney empezaron a escribir canciones. Faul acaba de «recordarlo». Acaba de ver la luz y quiere iluminarnos con ella.

Si Faul dice «formamos una banda», obligatoriamente tendríamos que pensar en el momento en el que se unió Stuart y crearon el grupo Long John y los Silver Beetles, es decir: enero de 1960. Porque si está hablando de un tiempo anterior, entonces eran los Quarrymen y Paul no había formado esta banda, sino que se había unido a ella.

Por lo tanto, en esta época ya se habían compuesto canciones como When I’m sixty four o One after 909, escrita cuando Paul tenía 15 años, es decir: en el 57.

Pero la versión de Faul es otra: eso que dicen algunos «ignorantes» de que John y Paul eran unos genios con un talento inigualable que habían nacido para la música no es cierto. El hecho de que Paul y John hubieran compuesto ya varias canciones no tiene nada que ver: se les ocurrió empezar a escribir porque otras bandas tocaban lo mismo antes que ellos. Si esto no hubiera ocurrido, si no hubiera habido bandas versionando a Little Richard o a Elvis, no habría hecho falta y no se habrían puesto a componer.

Si lo que querías era darle otra patada al mito de los Beatles, Faul, lo has conseguido.

Otro hecho irrefutable es que durante mucho tiempo siguieron interpretando versiones de otros cantantes, incluso cuando ya habían alcanzado el éxito, como puedan ser Kansas City, la misma Long Tall Sally o Roll Over Beethoven:

10. Dot Rhone

Esto me hizo enfadar muchísimo cuando lo leí, e incluso valoré el hacer un artículo dedicado a Dot. Pongámonos serios en esta ocasión.

Dorothy fue la primera novia seria de Paul. Su relación duró tres años, hasta meses después de que él volviera de su segundo viaje a Hamburgo, momento en que ella le contó que estaba embarazada y se comprometieron. Pero después Dot perdió al bebé y semanas más tarde rompieron su relación.


Como vemos, Dot fue la segunda pareja más importante en la vida de Paul. Pero en la biografía de Faul, Many years from now, se saldó el tema con un escueto «Fue novia mía en Liverpool, me gustaba que se pareciera a Brigitte Bardot» y poco más.

Poco después, Dot concedía una entrevista. Profundamente dolida, hablaba sobre su noviazgo con Paul. En sus palabras se notaba un resentimiento tremendo y no es para menos:

Cuando sales con alguien durante tres años piensas que él tendría algo más que decir de ti aparte de que quería que me pareciera a Brigitte Bardot. Quizá yo no le importaba mucho después de todo, pero yo realmente no creía eso. Yo sé que, al menos durante unos pocos años, sí le importé.

Pero esto no fue lo único que tuvo que aguantar Dot. Como ella misma dijo, la injusticia final estuvo en que su apellido estaba mal escrito: ponía «Rohne» en lugar de Rhone.

Estuve tentada de escribirle una carta, para explicarle que el hombre al que ella amó no es el mismo miserable que decide nombrarla de pasada en su biografía «oficial» (con los pocos datos que tendría) para seguir el guion, sin tener en cuenta que al hacerlo podría estar haciendo daño a una mujer cuyo único delito fue ser novia del hombre al que sustituye.

«Daños colaterales», ¿verdad, Faul? Si ha muerto gente por este asunto, ¿qué importan las lágrimas de una mujer? ¿Qué importa destrozarle sus recuerdos y hacerla creer que no le importó nada a aquel hombre con el que estuvo a punto de tener un hijo y formar una familia?

11. Las sesiones de onanismo

Faul: Solíamos tener sesiones para masturbarnos juntos cuando éramos jóvenes, en casa de Nigel Whalley en Woolton. Nos quedábamos por la noche y nos sentábamos todos en sillones, apagábamos las luces y, como éramos adolescentes, nos masturbábamos todos. Lo que solíamos hacer era, alguien decía «Brigitte Bardot». «Ooooh», eso mantenía a todos «a la par». Entonces alguien, probablemente John, decía: «Winston Churchill». «¡Oh, no!», y eso arruinaba completamente la concentración de todos.
(Many years from now, página 117).

Qué mal gusto, Faul. No dices nada de la relación de tres años de Paul y Dot y le dedicas seis líneas de tu biografía a esta especie de…  (No puedo reproducir la palabra aquí). ¿No había otra cosa para inventar? ¿O es que te pasaste de vueltas y decidiste terminar de reírte de los fans y dejar a los Beatles a la altura del barro? Ya se ve claramente lo que quieres que quede para la posteridad.

Por otra parte, el tema de Brigitte Bardot es cierto: a John y a Paul, como a muchos jóvenes de la época, les encantaba esta actriz, y gustaban de que sus parejas adoptaran un look parecido. Pero en el caso de los «recuerdos» de Faul el tema resulta ser demasiado recurrente, como si fuera un «comodín» que sirve para todo.

Se podrían decir muchas otras cosas sobre la «anécdota», pero mejor lo dejo…

12. La Höfner Club 40 de John

Solíamos tocar en un pequeño club y no había cerca ninguna tienda de música, tenías que ir hasta la ciudad de Hamburgo para conseguir cuerdas y equipamientos. Siempre íbamos a Steinways, que es donde John encontró su primera guitarra eléctrica, una Club 40, él y George compraron dos Club 40.
(Entrevista con Tony Bacon).

Respuesta:


John con la Club 40 en mayo del 60 en Liverpool, tres meses antes de marchar a Hamburgo. No requiere más explicación (para más detalles sobre la datación de la foto, ver artículo sobre los instrumentos).

13. La idea del nombre de los Beatles

Faul: John tuvo la idea de llamanos los Beetles, y yo dije: «¿y qué tal los Beatles? Ya sabes, como el beat de la batería». En ese momento, todos estaban lo suficientemente borrachos como para encontrarlo gracioso.
(Entrevista en 2001).

George: El nombre de los Beatles se le ocurrió a John, y él os lo va a contar.
(Anthology 1).

Efectivamente. Como dice George, el nombre de los Beatles se le ocurrió a John, y lo avalan absolutamente todas las fuentes, que son unánimes en ello, toda vez que hay incluso una publicación en la revista Mersey Beat en la que John describía el momento en que tuvo la idea. De hecho, hay muchos comentarios en la red desmintiendo esta declaración de Faul, que debe de ser de las pocas que no han conseguido desbancar a la verdadera historia.

14. El bajo Höfner «para diestros»

Es repetir algo reciente, lo sé, pero es la mejor de todas con diferencia. No podía faltar…

Y estaba mirando ropa cuando vi esa guitarra, que es como un violín. Porque como yo soy zurdo, cualquier cosa que toco siempre se ve al revés… Todo se ve mal… por lo que me sentía tonto con las otras guitarras, y vi esa, y wow, me gusta la forma, es muy original. Y pensé que sería genial, porque con él no me veía tan raro. Así que esta es la historia original, era sólo… barato. Barato y divertido. Y quedaba bien al ponerlo al revés.
(Entrevista en México, 1993).

Así que por 30 libras encontré este Höfner violin bass. Y me encajaba porque, como soy zurdo, quedaba menos tonto, al ser simétrico. No lucía tan mal volviéndolo del revés. Así que lo compré.
(Many years from now, 1994).

McCartney recuerda cómo compró su primer bajo violín por el equivalente a 45 dólares, y él insiste en que era un bajo para diestros que él giró, aunque todas las evidencias fotográficas de la banda en aquellos early days lo muestran con un modelo para zurdos.
(Tony Bacon, tras su entrevista con Faul para Bass Players, 1995).

Respuesta:


Paul McCartney had 2 basses. 1961 and 1963, both were left handed. Höfner sold left hand basses in the 1960s, but they had to be ordered.
Nick Wass, Höfner Company.

La página de la empresa Höfner está a disposición de cualquiera que desee confirmar esta información, aunque la simple visión de la forma y estructura del bajo ya es suficiente como para saber que se trataba de un modelo para zurdos.

15. Los Decca Tapes eran lo peor

Faul: Así que empezamos escribiendo canciones horribles como Like dreamers do, que era terrible.
(Creation Chaos at Abbey Road).

No fue la única vez que Faul criticó estas grabaciones. En este caso no estamos hablando de una afirmación objetiva, sino de una opinión suya. Por lo tanto, habrá que analizarla desde este prisma.

En los Decca Tapes Paul demuestra la gravedad y la amplitud de su voz. Faul jamás ha sido capaz de cantar así y tiene que provocarle, además de rabia, una gran preocupación que se le compare. Nunca se ha visto «involución» semejante en un cantante como después escuchar September in the rain y luego No more lonely nights.

La diferencia de esta afirmación con las anteriores es que los Decca Tapes le duelen a Faul. Le duelen mucho, porque en este caso lo dejan en mal lugar ante sí mismo como cantante consumado que pretende ser. En el resto de sus patrañas lo que hace es arruinar la imagen de Paul verdadero y la de los Beatles. Y no le importa, él se siente a salvo dejando a los otros como borrachos e ignorantes porque se separa inconscientemente de ellos. Pero en este caso es una evidencia irrefutable, pues no hay más que escuchar los Decca para comprobar qué imagen queda peor. Las críticas a estas grabaciones salen de su «yo» más profundo.

Respuesta de John: Actuábamos en Liverpool y en Hamburgo, en salas de baile, y todo nuestro trabajo en esa época fue fantástico.
(Anthology 1).

Por cierto, a Dot esto también tiene que hacerle mucha «gracia»: puesto que Like dreamers do y Love of the loved fueron compuestas para ella.

En la misma línea encontramos esto otro:

16. Paul hacía el idiota

Faul: Todas mis canciones gritando, el material chillón de los Beatles en los early days… ese soy yo haciendo de Little Richard. Requiere una gran cantidad de nervio saltar y gritar como un idiota, ¿sabes?
(Entrevista en 1984 para Playboy).

La explicación es la misma que para los Decca. Y mi respuesta es la siguiente:

Esto no es hacer el idiota:

Esto sí:

17. La idea de empezar a vestir con traje fue «suya»

Secuencia tal cual se muestra en el Anthology 1 (las tres declaraciones seguidas y colocadas así de manera intencionada):

George: Brian nos puso de traje. Nos convenció para que dejáramos el cuero.

Paul verdadero (entrevista antigua): Ya estaba pasado de todas formas, eso de ir todos vestidos de cuero. No queríamos parecer ridículos con este tipo de ropa, porque la gente a menudo se reía y no queríamos parecer un grupo de idiotas. Brian sugirió que nos pusiéramos trajes normales.

Faul: Más tarde se me acusó de haber traicionado nuestra imagen de tipos duros porque yo quería que nos vistiésemos de traje. Pero no obligué a nadie a ir al sastre, todos fueron de buena gana.

Todo el mundo sabe que fue Brian quien tuvo la idea de los trajes, porque lo primero que hizo con los chicos fue pulir su imagen y sus maneras para presentarlos al público. Pero si Faul se ha atrevido a intentar atribuirse la idea del nombre, ¿por qué no esto también?

18. Los Beatles sólo llevaban juntos seis meses cuando fueron a USA

David Letterman: ¿Cuántos años llevaba la banda? ¿Cuántos años llevabais juntos cuando vinisteis a Estados Unidos por primera vez?


Faul: Eeeem, eeeem, no lo sé. Creo que sobre… (Piensa un rato, se vuelve a Letterman):


¿Seis meses?

No vemos la cara de Letterman, pero nos la podemos imaginar. Faul se da cuenta en seguida de que ha metido la pata hasta el fondo y, como suele hacer, rectifica haciendo uso de la payasada:


No, no, noooo, estaba haciendo el tonto.

Su cara no es precisamente la de estar bromeando. Porque mientras dice esto para «ganar tiempo», sigue pensando muy serio…

No, no no… Era muy viejo el grupo, tendría como… ¿nueve, ocho años? No, sé, no puedo contarlo. La gente conoce mucho mejor mi historia que yo.

Eso no es verdad, Faul. Muy poca gente conoce tu verdadera historia.

Respuesta correcta: Si contamos desde que Paul se unió a los Quarrymen (que es lo que parece intentar Faul) 7 años, desde 1957. Si contamos desde que se unió George, 6 años. Desde que se unió Ringo, 2 años. La primera visita a Estados Unidos fue en el 64.

19. La marca de cigarrillos

La entrevista con Letterman, a pesar de haberse concertado con la idea de distraer de la publicación del informe de Carlesi y Gavazzeni, es una auténtica mina:

Faul (sobre la primera visita a USA): Fumábamos nuestros cigarrillos «Peter Suyvesant» …

Respuesta:


Documental La primera visita de los Beatles a Estados Unidos.

Bueno, un detallito sin importancia comparado con otros:

20. Yesterday se cantó en el primer show de Ed Sullivan

Faul: América era algo nuevo para nosotros. Estábamos encantados pero algo asustados. Tuve que cantar Yesterday, mi canción, yo solo. Así que estaba allí parado, pensando: «venga, contrólate, todo está bien».  El director de escena, que controlaba la cortina, me preguntó: «¿Estás nervioso?». Y yo dije: «no». Y él dijo: «Deberías estarlo, 73 millones de personas te están mirando».

(Risas del público)

Respuesta: Yesterday se escribió en 1965. En el primer show de Ed Sullivan, que fue en 1964, esta canción no existía.

Pero aún hay más: en este show de agosto de 1965 en el que Paul presentó esta canción, no esperó desde detrás de las cortinas.


Tras terminar Ticket to ride fue a cambiar el bajo por la Epiphone acústica y esperó allí hasta que George terminó de presentarle, indicando que era una canción de su último álbum y que Paul la interpretaría solo.

¿Dónde están esos Beatlemaníacos aquí, esos que dicen ser verdaderos fans? ¿Cómo no corrigen a Faul en una incongruencia tan brutal? Eso sí: estuvieron todos prestos a reírse de la «anécdota» de los nervios.

21. John creó Help! basándose en el título de la película

Faul: A John se le ocurrió la canción después de conocer el título de la película (se queda pensativo y preocupado). No, espera un momento: no fue así.
(Anthology 4).

Efectivamente, Faul: no fue así. Porque, tal y como contaron (con todo lujo de detalles) Neil Aspinall, George y el propio John, esta canción fue escrita antes de que surgiera la idea de la película y refleja un sentimiento de profunda inseguridad de John.

22. El señor Rickenbacker

Faul: Bien, una vez que llegamos a América éramos bastante famosos, y el Señor Rickenbacker llegó y dijo: «John, nos gustaría hacerte una presentación de una Rickenbacker», y «Paul, te traigo un bajo también». Y yo dije: «¡Oh, genial! Qué cortés, muchas gracias».
(Entrevista para Bass Player)

Respuesta de Tony Bacon: El «Sr. Rickenbacker» era en realidad Francis C. Hall, el dueño y director de Rickenbacker en aquel tiempo. Según John C. Hall, hijo de Francis y el actual presidente de la empresa, las presentaciones a Lennon y McCartney fueron realmente eventos independientes que tuvieron lugar con un año de separación.

Más detalles en el artículo sobre el Rickenbacker.

23. El cejillo

Tony Bacon: Le muestro una imagen de las sesiones de Rubber Soul donde claramente está utilizando un cejillo en el bajo Rickenbacker.

Faul: ¿Qué estoy haciendo ahí?

Bacon: Umm, más bien esperaba que fuera capaz de decírmelo usted.

Faul: Bien… la cosa con el bajo supongo que era que querría probarlo todo una vez (…) Así que me dije, voy a probar un cejillo. A menudo lo hago cuando estoy escribiendo una canción. Sólo sería para probar con efectos experimentales. ¡Seguramente probaría de todo!

Respuesta correcta: Paul usaba el cejillo para acortar las cuerdas del Höfner y que el tamaño del mástil se asemejara más al de éste, ya que el Rickenbacker era notablemente más grande.

Más detalles en el artículo sobre el Rickenbacker.

24. La idea de Eleanor Rigby

Faul: El patio de la iglesia St. Peter era un lugar que John y yo frecuentábamos regularmente, es posible que haya visto la tumba con el nombre y quizás inconscientemente lo haya recordado o relacionado; quizás mi memoria se clavó particularmente en ese recuerdo, o en el nombre, Eleanor. Pero el nombre no me resultaba suficiente, quería un apellido poco común, y recuerdo que un día, caminando con Jane por la ciudad de Bristol, divisé una tienda con el nombre Rigby, y pense -eso es, ya lo tengo-.

Respuesta:


El apellido estaba en la tumba. Paul no lo sacó de ninguna tienda.

25. Era muy difícil cantar Nowhere Man en vivo

Faul: Las armonías eran complejas y difíciles de hacer en directo, como por ejemplo, Nowhere man y…

Respuesta de George (interrumpiendo): No, no hubo problemas con Nowhere man.
(Anthology 5)

Mi respuesta:

26. Sobre dejar las giras

Faul: Estábamos hartos de ser los Beatles. Realmente odiábamos esa jodida pinta de cuatro chavales «mop-top». Se había acabado toda esa mierda de críos, todos los chillidos, no lo queríamos más. Sabíamos que habíamos pasado a considerarnos artistas en lugar de meros «intérpretes».
(Many years from now).

Como vemos, Faul aprovecha para dar rienda suelta a su opinión real sobre los Beatles. ¿Mierda? ¿Jodida pinta? ¿Meros intérpretes? Los Beatles hacían magia, Faul. Tú sí que eres un mero intérprete.

Faul: Ahí sentí: «uff, esto se está volviendo muy aburrido», ¿sabes? Así que en la camioneta que nos llevaba del concierto dijimos: «hay que dejar de hacer giras».

Respuesta de Paul:

No, no creo que realmente hayamos pensando en no hacer una gira por Gran Bretaña este año. Todavía tengo el mismo sentimiento que teníamos al principio. No es tan emocionante hacer una gira aquí como cuando empezamos, pero, en cierto modo, en mayor o menor medida, es lo mismo. ¡Todavía puedes tener «noches duras» con los buenos!

Aquí mi respuesta:

Por favor, escuchad She’s a woman (la segunda, 1:42) y decidme si ese chico está aburrido de «toda esa mierda de críos».

27. Sargent Pepper fue ideada y escrita por él

Faul: Entonces en el avión tuve una idea. Pensé: «no seamos nosotros mismos». La primera cosa que necesitaba era un nombre para los Beatles «Doppelganger» (¡¡!!). Mal y yo solíamos charlar sobre palabras y eso es lo que le condujo a pensar que el nombre del Sargent Pepper se le había ocurrido a él, pero creo que sería mucho más probable que fuera yo diciendo: «Vamos a pensar en nombres». Íbamos a comer y tenían esos paquetitos marcados con «S» y «P». Mal dijo: «¿Qué significa?» «Oh, sal y pimienta». Hicimos una broma sobre eso. Así que le dije, «Sargento pimienta», al variarlo, «Sargento pimienta, sal y pimienta,» un juego de palabras. Después, «Lonely Hearts Club», me pareció una buena idea.
(Many years from now)

Mal Evans: La idea del Sargento Pimienta fue mía. Yo tuve la idea de la banda ficticia. Co-escribí esa canción, así como Fixing a Hole.
(Entrevista con Laura Gross en la KCSN, 29 de noviembre de 1975, un mes antes de morir asesinado).

28. Los Beatles no querían hacer conciertos porque era mejor hacer películas

Faul: Pero como te decía, estábamos cansados de hacer giras y estábamos más interesados en hacer películas y grabar. Cuando empiezas, hacer una gira es genial, dar sólo un concierto es genial, pero cuando alcanzas el nivel que habíamos alcanzado, se vuelve aburrido.

O sea, que hacer conciertos era aburrido, pero grabar MMT era divertidísimo. Sí, Paul habría pensado eso mismo. Ya se le ve la intención en Candlestick Park, de hecho, me suena que la historia oficial mantiene que, en una de las presentaciones, él parece decir: «Nos gustaría continuar… ¿nos gustaría continuar? ¡No, cantar es un asco, me subiré a un bus y viajaré poniendo caras raras durante varios días mientras me graban!»

29. El LSD

Anthology 6:

Faul: A mí me daban miedo ese tipo de cosas. De joven te dicen «hey, cuidado con las drogas y todo eso» (…) A John le atraía la idea, a mí me daba miedo. «¡Caramba! Puede que no sea muy buena idea». Así que no me animé a tomarlo y me quedé descolgado del grupo. Los otros te presionaban para que te decidieras.

Entrevista el 19 de junio de 1967:

Faul: He tomado LSD en cuatro ocasiones. El efecto que esto pueda tener sobre la gente depende de los periódicos y de vosotros, de la TV. Vosotros estáis dando la noticia, está llegando a cada hogar del país, ya sabes, de Gran Bretaña, y preferiría que no fuera así. Pero me hicisteis la pregunta y queríais que fuera sincero.


George: No lo sé… resulta muy extraño, porque llevábamos más de 18 meses pidiéndole que la probara, y es muy «divertido» que un día saliera en la tele hablando de ello.

30. Cómo surgió la frase de «la morsa era Paul»

Faul: John escribió, eh, la canción Glass Onion. Y cuando la escribimos, estábamos pensando específicamente, y él la escribió principalmente, pero yo le ayudé en ello, eh, estábamos, estábamos escribiendo, pensábamos específicamente en esta idea de toda aquella gente que estaba escribiendo: «¿quién es la morsa, es John?, ¿eras tú la morsa?, o ¿es Paul la morsa?, o, ¿quién es la morsa?» Así que John, quiero decir, nosotros sólo… él, pasó a tener una línea, una especie de «vamos a por todos ellos», y, y dijo «Sí, la morsa era Paul», y tuvimos un gran risita, sabes, dijimos «hagamos esto, pongamos esta línea, porque todo el mundo que la lea en profundidad, se va a volver loco».

Respuesta de John: Esa línea fue un chiste, ¿sabes? Esa línea fue escrita en parte porque me sentía culpable porque estaba con Yoko, y sabía que finalmente estaba seco. En una forma perversa, fue una manera de decirle a Paul: «Toma esta migaja, toma esta ilusión, toma esta línea, porque te voy a dejar».

Obviamente, tratando el tema que trataban, los dos mintieron en este caso. Pero John lo hizo de una forma bastante más inteligente y además riéndose de Faul.

31. El rumor de PID se basó en los pies descalzos de Abbey Road

David Letterman: A finales de los 60 empezó a surgir el rumor de que estabas muerto. ¿Recuerdas por qué empezó, cuándo empezó? ¿Cómo te sentiste con eso?

(Risas del público)

Faul: Pues pasó que… sí, mis sentimientos. Lo que pasó es que hicimos la portada para nuestro álbum llamado Abbey Road. (Aplausos del público). Incluso la portada tiene aplausos. La idea era que nosotros cruzábamos el paso de cebra. Y yo aquel día llevaba sandalias, «chancletas». Así que… hacía calor, y me las quité. Y así empezó el rumor… Porque él no lleve zapatos… está muerto. No podía ver la conexión… (Más risas).

David Letterman: No llevar chancletas te mató.

Estimado Faul: las primeras expresiones de extrañeza empezaron a surgir tras la inexplicable desaparición de Paul del escenario público en el otoño del 66 y se acrecentaron ante el importante cambio de aspecto que lucía «Paul McCartney», tal y como nos han relatado varios fans de los Beatles que vivieron aquella época. En 1969 comenzó a aparecer, en diferentes formas y lugares, el rumor, que ha sido avalado a lo largo de las décadas por multitud de investigaciones, una de ellas, la más importante, la que publicaron dos reputados forenses italianos el mismo día en que acudías a este programa para hablar de esto. Pero ya sabemos que el objetivo de que te presentaras allí fue, precisamente, mitigar los posibles efectos que esta publicación pudiera tener.

En cuanto a usted, Señor Letterman, no me explico cómo tuvo la cara dura de reírse de este rumor, después de que su invitado no supiera el nombre del grupo de su padre, ni cuánto tiempo llevaban los Beatles juntos cuando llegaron a Estados Unidos, ni que la canción Yesterday fue compuesta un año después de aquello. La única explicación es que estuviera usted bien aleccionado sobre qué tenía que preguntar y cuál tenía que ser su reacción al respecto.

32. La línea de bajo de Carry that Weight

Anthology Special Features:

Faul (a George): Creo que tú no estás en ella, ¿quién toca el bajo?

Respuesta de George:


Y más adelante:

George: Deberías poder notarlo, porque tú sabrás cómo lo hiciste

33. Faul odiaba a Yoko

En este caso no es necesario que cite todas las fuentes, pues esto está avalado por multitud de evidencias, declaraciones e incluso canciones, como es el caso de  Two many People de Faul. Este mito ha sido auspiciado por ambos hasta la saciedad desde los primeros tiempos.

Aquí tenemos un ejemplo, entrevista de Yoko y John para Playboy, 1980.

Ono: Aún ahora, acabo de leer que Paul dijo: «Entiendo que quiera estar con ella, pero ¿tiene que estar con ella todo el tiempo?».

Lennon: Yoko, ¿tienes que seguir cargando esa cruz? Eso fue hace años.

Ono: No, no, no. Lo dijo recientemente.

Pero lo realmente interesante fue encontrar estas declaraciones de Ono para el Daily Mail:

Paul McCartney salvó mi matrimonio. Él habló conmigo y con John, pero, sobre todo, lo convenció a él de regresar a mi lado y le hizo entender que la puerta estaba abierta para una reconciliación. Fue algo muy grande que Paul hizo por nosotros.

Para odiar a Yoko y culparla de la separación de los Beatles, tuvo un «grandísimo» detalle, convenciendo a John de que reanudara su relación con ella, para lo cual tuvo que abandonar a Pang, finalizar su Lost Weekend y encerrarse en casa durante varios años.

34. Linda era una consumada cantante

Faul: Formé un grupo llamado Wings, y le pedí a Linda, con la que me acababa de casar, si quería estar en él conmigo. Los críticos nos hicieron pasar un mal rato, porque me preguntaban «¿por qué ella?» Y yo les respondía «¡porque me gusta! ¿Por qué John? ¿Por qué Ringo? Yo les decía: «no tiene que ser un músico de primera, ella me gusta, es buena en el escenario, canta bien, interpretamos armonías juntos», así que ella se unió al grupo.
(Entrevista en México)

Respuesta:

35. Faul dejó a los Wings porque le aburrían

Faul: Luego el grupo se rompió, dejé de hacer giras por un tiempo, pensaba que había tenido suficiente de todo aquello. Es bueno tomar un descanso, tener algo de espacio en tu cerebro, se llena de cosas que no tienen sentido.
(Entrevista en México)

Eso supuso el final de la gira y, en cierta manera, de Wings. Me harté y este episodio me proporcionó la excusa perfecta para romper con todo. Wings ya no me divertía.
(Entrevista para The Sun, 26 de enero de 1980)

Como todos sabemos, los Wings abandonaron a su suerte a Faul el quinto día de estar arrestado en Japón. No quisieron volver a saber nada de él.

36. El libro sobre el arresto

Faul: Cuando volví aquí, a mi tierra, lo escribí, aprovechando que estaba fresco en mi memoria, y le puse el título «Jaula de pájaros japonesa». Hice un libro y regalé copias a mis hijos y a algunos amigos.
(Entrevista para The Sun, 26 de enero de 1980)

Años después declaró que había guardado el libro para dárselo a sus hijos en el momento en que éstos tuvieran 30 años. Algo no cuadra…

37. «Qué triste estoy de que John haya muerto»

Faul: Acababa de finalizar una jornada completa en shock y dije: ‘eso es un fastidio’. Significa fastidiado en el sentido más pesado de la palabra, ya sabes. Eso es fastidioso. Pero ya sabes, cuando uno lo ve impreso dice: Sí, es un fastidio, en efecto.

No lo «arregles», Faul.

«Lloro por John pero no voy a perder la oportunidad de reírme de los Decca Tapes una vez más». Horrible.

38. La gente joven conoce mejor las
canciones de Faul que las de los Beatles

Faul: Porque ya no me gusta solamente tocar material Beatle, amo el material de los Beatles, pero creo que si sólo interpreto esas canciones, el show se convertiría en un  viejo paquete, un paquete de rock and roll de los sesenta. Prefiero tener material nuevo, así que interpretamos C’mon, people, Off the ground, Hope of deliverance, Peace in the neighborhood, tocamos esas canciones. Y me gusta ver a la gente joven disfrutando estos temas. La gente joven, la mayoría de ellos, conocen mejor este material que las viejas canciones, ya que no vivieron con los Beatles. Y éstas son sus canciones.
(Entrevista en México)

No haría falta responderle. Pero lo haré:


Búsqueda en Google de Hope of deliverance: 311.000 resultados.


Búsqueda en Google de In my life. 95.400.000 resultados.

39. El mensaje que quiere dejar Faul a la juventud

Faul: Pero prefiero usar ese tiempo para hacer que las personas piensen acerca de ecología, acerca de los animales, la paz, para que crezcan y les digan lo mismo a sus hijos, y posiblemente un día de estos tengamos un buen mundo. Creí que sería bueno dejar al público con todo eso, pero además con algo en lo que pensar, sobre todo a los  jóvenes, porque ellos van a crecer en este mundo y van a votar, así que quiero dejarles algo para que piensen.

Respuesta:


Precioso mensaje, Faul.

No sabía que Aleister Crowley fuera ecologista. Será una faceta suya poco conocida.

40. ¿Dónde murió George Harrison?

Una de las peores mentiras de Faul. Porque ocultar el hecho de que George hubiera muerto en su casa, llegando a verse obligada Olivia a falsificar un documento oficial, tiene unas implicaciones bastantes oscuras:

George Harrison murió en la casa de Paul McCartney en Beverly Hills
La residencia se encuentra en las cercanías del UCLA Medical Center, donde el ex Beatle fue tratado hasta último momento.
LOS ANGELES.- Dos meses y medio después de la muerte del ex Beatle George Harrison, el misterio en torno al lugar en que falleció parece resuelto.

Según medios estadounidenses, la fiscalía de distrito en Los Angeles confirmó anoche que Harrison murió en una casa que otro ex Beatle, Paul McCartney, alquila en Beverly Hills.

La residencia vallada en las montañas de Hollywood se encuentra en las cercanías del UCLA Medical Center, donde Harrison fue tratado hasta último momento.

El músico murió el pasado 29 de noviembre en Los Ángeles como consecuencia de un tumor cerebral.

Gavin De Becker, escritor y amigo de Harrison, había mencionado en un principio una de sus propiedades como lugar en el que se produjo la muerte.

La partida de defunción oficial indica una dirección que no existe de la esposa de Harrison, Olivia, en el cañón de Coldwater, en Beverly Hills.

En diciembre, una emisora local informó sobre una residencia que Paul McCartney aparentemente compró a la cantante Courtney Love, pero el músico negó enérgicamente esa información.

Por presión de una abogada californiana, la policía inició una investigación sobre el lugar exacto de la muerte de Harrison.

Según datos nuevos difundidos por Gavin De Becker, Harrison realmente murió en la residencia que alguna vez perteneció a Courtney Love y es alquilada temporalmente por McCartney.

La fiscalía considera que el asunto ya está aclarado. El hecho de colocar una dirección falsa en el certificado de defunción puede ser multado, pero la prensa considera que las autoridades no lo harán.

Más información en el artículo sobre la muerte de George.

41. Yo estuve presente cuando el padre de George pegó a un profesor

En este nuevamente «jocoso» vídeo, Faul habla sobre el padre de George, su… «compañero de clase».

Faul asegura recordar que vivió una divertida anécdota en su época de instituto junto a George, cuando un profesor pegó a éste en la muñeca, su padre se enteró y fue al día siguiente al instituto para darle un puñetazo. Lo adorna de una forma increíble, llegando a decir que a partir de ese momento el padre de George «se convirtió en su héroe para él».

La gente se desternilla de risa ante los gestos de Faul y su forma de contar la historia.

Historia que aparece en la biografía de George, I me mine, publicada en 1980, y en cuya página 22 se puede leer esto:

George dice claramente que esto sucedió en la escuela primaria, cuando él tenía ocho o nueve años de edad. Momento en el que él y Paul no se conocían todavía, ni iban al mismo colegio.

Paul asistió a la Stockton Wood Road Primary School, y después a la Joseph Williams Primary School. George fue a la Dovedale Primary School. Jamás coincidieron hasta que fueron al Liverpool Institute.

Sin embargo, encontramos otra fuente en la que, para rematar, Faul insiste, no sólo en que estuvo allí cuando sucedió todo, sino que incluso vio cómo el padre de George encontraba el moratón en su muñeca y cómo pegaba al profesor al día siguiente:


¿A quién creemos, a George, que vivió la experiencia en primera persona y seguramente le marcó durante mucho tiempo, o al hombre del cual tenemos sobradas pruebas de que es un impostor y un mentiroso?

Desgraciadamente, la gente ha creído siempre más a este último.

Sin embargo, a mí no me cuesta nada imaginarme a Faul leyendo las biografías de sus supuestos «amigos de la infancia» para aprenderse anécdotas y luego tener algo «divertido» que contar en sus entrevistas, convencido de que la gente no se para a pensar si son ciertas o no. Y tiene razón.

42. El sonido de la intro de A Hard Day’s Night

Todos recordamos ese acorde con el que comienza la canción, que llevó de cabeza durante años a muchos guitarristas profesionales que aseguraban que era imposible de conseguir en una sola toma con dos guitarras y un bajo. Un auténtico «misterio» para cuya resolución ya tenían la pista en los créditos de la canción, donde figura George Martin al piano.

Jason Brown, profesor de la Universidad Dalhousie de Canadá, lo resolvió en 2008 aplicando sus conocimientos matemáticos. Fue un análisis forense en toda regla, al estilo de Truby, usando el programa Melodyne para descomponer el sonido en sus frecuencias básicas, separar cada instrumento y acabar aislando la nota «escondida».

http://bitnavegante.blogspot.com.es/2008/10/un-matemtico-descubre-el-misterio-del.html

Entre la Rickenbacker de 12 cuerdas de George, la guitarra de John y el Höfner de Paul encontró el sonido de un piano. George Martin había tocado un Fa que se mantenía más tiempo vibrando y que le proporcionaba el colofón final al acorde. El cálculo matemático que utilizó se llama «La Transformada de Fourier», aquí podemos ver el resultado al detalle:

El hallazgo fue un bombazo, ya que por fin se desvelaba ese «gran secreto» que los fans llevaban tiempo queriendo conocer. Cuanto más se tarda en darle respuesta a una duda, más expectación despierta (que nos lo digan a nosotros).

Una prueba de ello la tenemos en la conversación de chat que mantuvo George Harrison con algunos de sus seguidores en febrero de 2001:

a_t_m98 asks: Mr. Harrison… What is the opening chord you used for «A Hard Days Night»?
george_harrison_live: It is F with a G on top (on the 12-string)
george_harrison_live: But you’ll have to ask Paul about the bass note to get the proper story.
http://forums.stevehoffman.tv/threads/george-harrison-yahoo-chat-transcript-02-15-2001.11962/

¡Nuestro querido George! Que además de responder con claridad a la parte que le toca (demostrando que en su caso los años no nublan su memoria), tiene el detalle de aconsejarle al fan que le pregunte a «Paul» sobre la nota de bajo para poder obtener la historia «correcta». Me parece estar viéndolo, tecleando esta frase con una media sonrisa mientras se imaginaba la respuesta del susodicho.

La cual no nos defraudaría, puesto que poco después, (tal y como recoge el diario La Tercera, de Chile) preguntado Faul al respecto, se encogió de hombros y respondió que había sido fruto de una inspiración momentánea y que se trataba simplemente de «un sonido de otro mundo». Todo con tal de no reconocer que no tenía ni idea.

43. Los ancestros irlandeses

Ya apareció en mi libro, pero no había sido publicada dentro de ningún artículo, de manera que me pareció interesante incluirla en este añadiendo algún dato más.

En 1972 los Wings publicaron la canción Give Ireland Back to the Irish con motivo del llamado «Domingo Sangriento». El hermano de Henry McCullough, guitarrista de Wings, vivía allí por aquel entonces y se vio implicado en los altercados. La letra tenía clarísimos tintes políticos y las autoridades británicas decidieron censurarla. Poco después la ABC News entrevistó a los miembros de la banda y les preguntaron por ello.

Reportero: Dices que eres británico…

Faul: Sí, soy británico, por supuesto que lo soy.

Reportero: Pero con algún antecesor irlandés…

Paul: Probablemente tenga algún ancestro irlandés, pero me siento británico.

La pregunta iba con intención. El periodista sabía que McCartney es un apellido originario de Irlanda y pretendía que se definiera en base a ello. Faul sin embargo zanjó el asunto con un «probablemente».

Tal y como argumenté en el libro, tanto el bisabuelo como el tatarabuelo de Paul eran irlandeses. Su abuelo materno y padre de Mary, Owen Mohan, también lo era, nativo de un pueblo llamado Tullynamalrow. Cambió su apellido a Mohin porque había muchos compañeros de clase que tenían el mismo. Mike McCartney nos cuenta en su biografía que su madre se empeñaba en enseñarles a hablar con acento inglés por considerarlo más elegante que el irlandés propio de su familia.

A Paul de joven le gustaba ponerse el típico bombín irlandés:

Al igual que en la película A Hard Day’s Night, donde lo usa en la secuencia en la que se acerca a las chicas:

En esta película, además, su abuelo ficticio se hace pasar por un aristócrata irlandés, lo cual, con el apellido McCartney, resulta fácil.

Y todo esto estaba allí, a la vista de cualquiera. Paul jamás ocultó su procedencia ni se avergonzó de ella.

De manera que «probablemente» no fuera quizá la respuesta más acertada para responder a la pregunta del periodista. A no ser que Faul, en su absoluta ignorancia de la historia de Paul, no lo tuviera claro.

Habrá quien, para rebatir esta cuestión, dirá que le entró miedo. Que a causa de la controversia generada por la canción no quiso decir que él era medio irlandés, que quiso ser políticamente correcto y salir del paso. ¿Y por eso escribe una canción defendiendo el derecho de autodeterminación de Irlanda del Norte justo después de una manifestación con cargas policiales? Si tienes el «valor» (lo pongo entre comillas porque para mí el valor lo tuvo McCullough) de hacer esto, lo haces con todas las consecuencias. Lo contrario es ser incoherente. Y esto es importante porque oficialmente estaríamos hablando de un hombre que iba a componer la banda sonora de un documental sobre la conspiración para asesinar a John F. Kennedy. Del mismo hombre que estando en USA y teniendo conciertos programados en ciudades como Memphis, no tuvo problemas en denunciar el racismo.

Así que, ya sea porque demuestra no tener ni idea de la historia de la familia de Paul, o porque esa forma de actuar no concuerda con el carácter que este había mostrado anteriormente, esta respuesta sirve otra vez para confirmar que la persona que hablaba no era quien decía ser.

44. Se excitaba viendo a su madre

Segunda parte de la anécdota de las sesiones de onanismo. Faul en el Many Years From Now:

Por la noche había un momento en el que ella pasaba la puerta de nuestro dormitorio en ropa interior, que era la única vez que me daba cuenta de eso, y yo solía excitarme sexualmente. Quiero decir, nunca fue más allá de eso, pero estaba muy orgulloso de ello, pensé: «Esto es bastante bueno. No todo el mundo tiene una madre con el poder de excitarte». Aunque nunca la vi desnuda.

Deduzco (o más bien quiero creer) que, mientras cuenta esto, Faul se está imaginando a la madre de Paul y no a la suya propia. Nadie pensaría eso de su madre o, de hacerlo, jamás lo divulgaría a los cuatro vientos.

Juzgad vosotros si Paul, con lo que quería a Mary y lo que sintió durante toda su vida su pérdida, habría hablado así de ella. Paul era un caballero. El calificativo que le pondría a Faul tras leer esto no lo puedo reproducir aquí.

45. Father McKenzie

Otra vez a vueltas con Eleanor Rigby. No es de extrañar, es un icono musical cuyos entresijos despiertan mucho interés. Y el hecho de que los periodistas le estén preguntando a un tipo que no estuvo presente durante el proceso creativo da lugar a cosas desternillantes.

Faul: Father Mckenzie en la canción iba a ser FatherMcCartney. Tenía la tonada: «Father McCartney, do, do, do, do…» Pero me dije, «tengo que cambiar eso». Y John [Lennon] me dijo: «¡No! Eso sería grandioso: Father McCartney». Pero yo no me podía relacionar con ello, parecía mi padre. Así que revisé la guía telefónica y conseguí el nombre «McKenzie».

Respuesta:

Cementerio de la iglesia de Saint Peter en Woolton, Liverpool. Al lado de la tumba de Eleanor Rigby hay otra con el nombre de John McKenzie.

Lo lógico es pensar que la inspiración para ambos nombres ha venido de la misma fuente: alguien que de joven solía ir a pasear por allí con su mejor amigo.

Pero Faul asegura que sacó el nombre de Rigby de una tienda de abastos y el de McKenzie de la guía de teléfonos.

¿Y cómo explica entonces que hubiera dos tumbas, a escasos metros de distancia, con ambos apellidos?

Muy sencillo: según él, ¡es una tremenda casualidad!

Pensé, juro que inventé el nombre de Eleanor Rigby así. Recuerdo muy claramente tener el nombre de Eleanor, buscando un apellido creíble y luego vagando por los muelles de Bristol y viendo la tienda allí. Pero parece que en el cementerio de Woolton, donde solía pasar mucho tiempo con John, hay una lápida de Eleanor Rigby. Aparentemente, unos metros a la derecha hay alguien llamado McKenzie.
(Libro Anthology)

«Juro que inventé» … Jura mejor que mientes, Faul, porque esto no se lo cree nadie.

Por cierto, si os fijáis, en la tumba de John McKenzie también aparece, en grandes letras, el nombre «Martha». ¿Tal vez la inspiración de Paul para el nombre de la perrita que se compró en junio del 66? Preguntémosle a Faul, seguro que nos dice que lo sacó de un anuncio de cerveza.

46. Sesión de fotos con los Rolling Stones

El escritor John McMillian nos narra una interesante anécdota en su libro Los Beatles Vs. Los Rolling Stones, publicado en 2013.

El 15 de septiembre de 1963 se celebraba, en el Royal Albert Hall de Londres, el Great Pop Prom, un concierto benéfico anual. Los Beatles eran los cabezas de cartel, pero también participaron los Rolling Stones como nueva banda que emergía con fuerza en el panorama musical británico.

Según Faul, en algún momento de ese día ambos grupos encontraron tiempo para reunirse a las puertas del Royal Albert Hall y hacerse juntos una sesión de fotos.

Página 87 del libro:

Se trata de un recuerdo bastante específico. Era un día soleado, cuenta, y los Beatles y los Rolling Stones posaron juntos en lo alto de la gran escalinata cercana a Prince Consort Road. «Allí estábamos -recuerda Paul -, todos con la ropa nueva y los cuellos de cisne, y nos mirábamos y pensábamos: «¡Aquí estamos! ¡Londres! ¡El Albert Hall!» ¡Nos sentíamos como dioses! ¡Nos sentíamos como unos putos dioses!»

¿Y de dónde ha sacado McMillian dicha anécdota? De la página 120 de la biografía oficial de «Paul McCartney» escrita por nuestro querido amigo y defensor inconsciente de la teoría PID: el grande, el único, el inigualable Barry Miles. Va desde aquí un saludo para él.

Me alegro de que, en este caso, la respuesta nos la ofrezca el propio autor. No vayan a decir que somos siempre nosotros los suspicaces:

Desgraciadamente, estas fotos nunca han salido a la luz; parece que no exista ni una sola foto en el mundo en la que todos los Beatles y todos los Stones estén juntos. De manera que tal vez el recuerdo de Paul sea incorrecto.

¿Incorrecto o falso? Una diferencia importante. Hay que tener valor para publicar un libro en el que llamas embustero a un artista de ese nivel, por lo que McMillian opta por la prudencia (otra cosa es lo que piense él a título personal).

Como bien dice, el recuerdo de Faul está plagado de detalles, como esos que tanto le gusta añadir a sus patrañas: el señor tras la cortina del show de Ed Sullivan, la tienda de abastos en Bristol…

Pero lo que está claro es que en cincuenta años no ha aparecido atisbo alguno de dicha sesión de fotos, ni testigos que la avalen, ni pruebas gráficas. Estaríamos hablando de las únicas fotos que se han hecho en la historia con los Beatles y los Rolling Stones al completo. Y no se las hicieron en el jardín trasero de la casa de Ringo, sino en la puerta del Royal Albert Hall, en el centro de Londres, el día en que se celebraba un concierto masivo. ¿Dónde están esas fotografías? ¿No hay nadie más que recuerde este hecho?

47. El día después de la muerte de John

Estaríamos ante la segunda parte de la anterior, en la cual analizábamos la fría e indiferente reacción de Faul horas después de recibir la noticia.

En 1984 concedió una entrevista para la revista Playboy:

Playboy: Sin embargo, lo único que se te citó diciendo después del asesinato de John fue «Well, it’s a drag».

Faul: Lo que sucedió fue que escuchamos las noticias aquella mañana y, aunque suene extraño, todos nosotros, los tres Beatles, amigos de John, todos nosotros reaccionamos de la misma forma. Separadamente. Cada uno de nosotros fuimos a trabajar aquel día. Todos nosotros. Nadie podría haberse quedado en casa con esas noticias. Todos nosotros tuvimos que ir a trabajar y estar con gente que conocíamos.

Repite «todos nosotros» cuatro veces y añade un «cada uno de nosotros», para que quede bien claro. Por lo tanto, miente cinco veces en medio minuto. Todo un récord.

Aquí tenemos un video en el que Ringo explica qué hizo aquella mañana tras enterarse de lo sucedido:

(Min 2:38) Tan pronto como lo supimos alquilamos un avión y nos fuimos a Nueva York, no podía hacer otra cosa.

Ringo no fue a trabajar. Colgó el teléfono y salió a buscar la forma de llegar a Nueva York cuanto antes.

En el caso de George, ya no es que no saliera de su casa ese día, es que fue incapaz de hacerlo en una semana.

Podríamos llegar a entender que intentes justificar lo injustificable, Faul, pero no lo hagas echando basura sobre los demás. Es ruin y mezquino.

48. ¿De veras grabamos así Lady Madonna?

El 12 de septiembre de 2016 el diario La Nación de Argentina publicaba una entrevista a Giles Martin, hijo de George Martin, que se mostraba sorprendido por la mala memoria de «Paul McCartney».

La Nación: Antes de ponerse a trabajar con las canciones de los Beatles, conociendo lo obsesivo que puede llegar a ser McCartney, ¿le dijo algo o lo aconsejó de alguna manera?

Giles: No, no, al contrario. Recuerdo una vez, es gracioso, fue cuando comencé a trabajar con el proyecto Love y me senté por primera vez en una habitación a escuchar todo el material. Un día vino Paul y me dijo: «¿cómo va todo?» Divertido, le dije: «no tenía ni idea de que para «Lady Madonna» primero vos grabaste el piano y Ringo la batería y recién después, con esa base, grabaron las guitarras, el bajo y una segunda batería. «¿De veras?» -dijo él, sorprendido -«¿En serio hicimos eso?» Cuando vio mi cara de incredulidad añadió: «Se ve que sabes más de estas grabaciones de lo que podemos saber nosotros mismos».

No digas «nosotros mismos», Faul, di mejor «yo mismo», ya que tanto John como Ringo y George han demostrado siempre recordar perfectamente este tipo de detalles.

Este fallo de memoria no demuestra que Faul no estuviera allí, pero a saber qué estuvo haciendo…

49. Here, There and Everywhere se compuso en el 65

Faul: Guardo un recuerdo especial de cuando estábamos en Obertauren, Austria, rodando «Help». John y yo compartíamos habitación y nos estábamos quitando las botas tras un día de rodaje, listos para darnos una ducha y prepararnos para la parte buena, una ducha, la cena y las copas. Estábamos oyendo una cinta con nuestras últimas grabaciones y mi canción «Here There and Everywhere» estaba entre ellas. Recuerdo que John dijo: «Me parece que me gusta más esta canción que cualquiera de las mías que hay en la cinta» Viniendo de John fue todo un elogio. (Anthology)

La película Help se grabó entre febrero y junio del 65. Here, There and Everywhere se publicó el 5 de agosto del 66 en el álbum Revólver. Resulta un tanto complicado creer que tenían semejante tema ya compuesto y lo dejaron sin publicar un año habiendo podido incluirla en el Rubber Soul.

No podemos afirmar tajantemente que Faul mienta con respecto a la verdad, pero sí lo hace con respecto a sí mismo, puesto que en innumerables ocasiones ha afirmado que la inspiración para esta canción fue el tema God Only Knows de los Beach Boys. Que fue compuesto y editado en el Pet Sounds en mayo de 1966. Y como siempre, da detalles, puesto que añade que se le encendió la bombilla durante una fiesta que los Beach Boys habían organizado para celebrar la publicación.

50. La armónica de Love Me Do

Esta es un poco complicada, vamos a empezar por repasar algunos aspectos de la historia de la canción.

Fue compuesta a partes iguales por Paul y John, pero era este último el que cantaba la voz principal ya que, según habían acordado, su tono era más adecuado para este estilo.
Solían interpretarla en el Cavern. Tenía mucho éxito entre el público, de manera que fue elegida para ser lanzada en su primer sencillo.

Se grabó en 1962, en tres ocasiones diferentes:

6 de junio, con Pete Best a la batería, cuya actuación no gustó a George Martin

4 de septiembre, con Ringo a la batería, versión que se publicaría en el single.

11 de septiembre, con el baterista de sesión Andy White, versión que se incluiría en el álbum Please, Please Me. El pobre Ringo tuvo que conformarse con tocar la pandereta.
Según la historia oficial, la batería no fue el único instrumento que dio problemas durante aquellas grabaciones. La armónica también les provocó algún que otro quebradero de cabeza.

Vamos ahora con los recuerdos de Faul:

Recuerdo muchas de esas primeras sesiones. Cuando llegamos por primera vez al estudio para hacer «Love Me Do», Dezo Hoffmann, el fotógrafo, estaba allí para tomar algunas fotos en blanco y negro que necesitábamos. A George aquello le sentó muy mal porque tenía un ojo morado. Había sido golpeado en la caverna por un tipo que estaba celoso de su novia. Empezamos a tocarla: «Love, love me do, you know I love you love you love you» y estoy cantando la armonía, entonces llega al «pleeeaase». STOP. John dice «Love Me Do» y luego pone la armónica en su boca:»Wah, wah, wah, wahhh». George Martin dijo: «Un momento, un momento, hay un cruce. Alguien más tiene que cantar «Love Me Do» porque no puedes decir «Love Me waahhhh». Vas a tener una canción llamada «Love me waahh». Así que, Paul, ¡cantarás «Love Me Do»! Dios, tengo a los heebegeebies gritando. Me refiero a que de repente cambió todo este arreglo que habíamos estado haciendo siempre y John iba a perderse esa frase: él cantaba «Pleeeeease», ponía su órgano en la boca, yo cantaba «Love Me Do» y John empezaba su «Waahhhh wahhhhhh wahhhhhh». Lo hacíamos en directo, no había overdubbing, así que de repente me dieron este momento masivo, en nuestro primer disco, sin respaldo, donde todo se detuvo, el foco estaba en mí y fui [pone voz temblorosa] «Love me Dooooooo». ¡Y todavía puedo oír el temblor en mi voz cuando escucho ese disco! Estaba aterrorizado. Cuando volvimos a Liverpool recuerdo haber hablado con Johnny Gustafson de los The Big Three y me dijo:»¡Debiste dejar que John cantara esa línea!» John lo cantaba mejor que yo, tenía una voz más baja y era un poco más melancólico cantando esa línea.
(The Complete Beatles Recording Sessions
, Mark Lewisohn)

Que levante la mano el que haya escuchado en su cabeza la voz de Faul haciendo eso de «Wah, wah, wahhhh». Hilarante, como siempre.

Esta anécdota es una de esas que han quedado grabadas a fuego en los anales de la historia Beatle para acabar convirtiéndose en verdad reconocida.

Pero no es así, porque resulta que en la primera grabación que existe de esta canción, la del día 6 de junio, tenemos a John cantando la voz principal completa. Sí hubo overdub, puesto que la línea de armónica se grabó aparte y la frase «Love Me Do» de John suena por encima:

No estamos hablando de la prehistoria, por supuesto que en aquel momento se podía hacer esto, y la cercanía de la última palabra con la armónica se podía solucionar fácilmente. Otra cosa era en la interpretación en directo:

Donde, obviamente, quedaba mejor si Paul tomaba el testigo en esa parte de la canción. Quizá fue este el motivo de tomar tal decisión, no sabemos si gracias a George Martin o no, pero desde luego no fue como afirma Faul.

Esto está avalado por el escritor Ian McDonald en su libro Revolution in your Mind, donde dice: «Según McCartney, el arreglo de armónica no existía anteriormente y tuvieron que alterarlo en el momento, bajo la dirección de George Martin. Sin embargo, en la versión del 6 de junio, Lennon canta por encima de la armónica, grabada en otra pista».

McDonald tendría que haber acabado sus razonamientos con el estilo comedido (o más bien cobarde) de tantos otros escritores: «quizá, sólo quizá, podría ser que se diera la circunstancia de que, tal vez, nuestro amado Sir Paul McCartney tenga sus recuerdos un poquitín confusos».

51. Haciendo pirola para componer I Saw Here Standing There

Faul: La escribí con John enfrente de mi casa en 20 de Forthlin Road, Allerton. Nos escapamos de la escuela y escribimos una parte en guitarra y otra en un piano que nosotros teníamos.
(The Beatles Recording Sessions
, Mark Lewisohn)

La clave aquí es ese «nos escapamos de la escuela», muy en la línea de los «estábamos borrachos» o «hacíamos el payaso» que suele añadir Faul a sus «recuerdos». Es un detalle que ha calado en la versión oficial de la historia de la canción, de forma que lo encontraréis en muchas fuentes.

Paul compuso I Saw Her Standing There pensando en Iris Caldwell, una chica a la que había visto bailando en el Tower Ballroom de Liverpool y con la que estuvo saliendo un tiempo.

Iris era hermana de Rory Storm, de la banda Rory Storm and the Hurricanes, por lo que en un principio Paul pensó en cederle a este la canción. Afortunadamente Brian le convenció de que no lo hiciera.

Pero resulta que, gracias a la propia Iris y algunos otros testigos, tenemos la fecha aproximada en la que Paul la conoció: diciembre de 1961. Paul tenía entonces 19 años. Hacía ya mucho tiempo que había dejado de estudiar. No había escuela ni instituto del que escaparse. Tanto él como John se llevaban años dedicándose a la música, intercalando esta actividad con algunos trabajos esporádicos. De hecho, en ese momento acababan de regresar ya de su segundo viaje a Hamburgo.

No tenemos más testimonios que el de Faul para saber cómo y cuándo se compuso exactamente este tema. Deduzco que él se basó en esta fotografía:


Son Paul y John componiendo juntos en Forthlin Road. Pero estamos hablando de 1962.

52. Bésame Mucho y Los Paraguayos

Jim McCartney amaba la canción «Bésame Mucho», escrita por la mexicana Consuelito Velázquez. Su versión favorita era la de Pedro Infante, solía poner el disco una y otra vez en su casa.

Paul se la sabía de memoria y, con los años, acabó por tener un significado muy especial para él: le recordaba a su infancia, a su madre y a aquellas largas tardes de otoño en su casa de Liverpool. Seguía con interés cuantas versiones surgían del tema, convirtiéndose en una de sus favoritas la de los Coasters, por el estilo moderno que le aportaban, más afín a su gusto.

Cuando llevaba ya algún tiempo tocando en clubs decidió hacerle un homenaje y crear su propia versión. Los Beatles la llevaban frecuentemente en su repertorio. Tanto la tocaron que incluso formó parte de la audición que realizaron para Decca Tapes. La interpretarían nuevamente en la audición para EMI unos meses después.

4 de noviembre de 1963. El Prince of Wales Theatre de Londres se vestía de gala para el Royal Variety Performance, show que se celebraría con la presencia de dos invitadas especiales: La Reina Madre Elizabeth y la Princesa Margarita. Sí, esas a las que John solicitaría que, en lugar de aplaudir, hicieran sonar sus joyas.

Pero no sólo los Beatles tocaron aquella noche. También participaron Los Paraguayos, banda formada por Luis Alberto del Paraná, Reynaldo Meza, Ángel «Pato» García, Carlos Espinoza y Julio Jara.

Coincidieron varias veces en el backstage. A Ringo le llamó la atención el requinto de Julio y le pidió que le dejara verlo. Este aceptó gustoso, aunque le advirtió que tuviera cuidado de no soltar alguna cuerda.

Pero el que más disfrutó del encuentro fue, sin duda, Paul. Charló con todos ellos, especialmente con Reynaldo, el cual le contó que una de las canciones que solían llevar en su repertorio era «Bésame Mucho». Tanta ilusión le hizo que le solicitó que se la interpretara allí mismo. Ambos acabaron cantándola al unísono. En agradecimiento, Paul le prometió a Reynaldo que, a partir de entonces, al recordarle lo haría con el seudónimo de «Mr. Bésame Mucho».

Tanto Luis Alberto como él llevaron en su corazón aquel encuentro durante muchos años. Para ellos había sido un honor compartir cartel con la banda más importante de todos los tiempos. Lo contaban siempre que tenían ocasión, de forma que, aun hoy en día, todo Paraguay conoce la historia.

Es lógico, por lo tanto, que despertara tanta expectación el concierto que ofreció Faul el 17 de abril de 2012 en el estado Defensores del Chaco, en la ciudad de Asunción.

Diez días antes la Radio Ñanduti realizó una entrevista telefónica en directo con Los Angeles, donde Faul ensayaba para su gira latinoamericana.

La primera pregunta la hizo el periodista Sergio Ferreira del diario Color abc:

Sergio: El 5 de noviembre de 1963 en la gala para la realeza británica compartieron escenario con varios músicos, entre ellos Luis Alberto del Paraná y Los Paraguayos. ¿Qué recuerda de ellos?

Faul: Nada en absoluto (se hace el silencio en el estudio y los locutores se miran con cara de póquer). No recuerdo nada de eso, debo decir la verdad.

Tras un corto silencio, continúa Sergio Ferreira:

Es que hace mucho tiempo, ¿verdad? No es fácil recordar algo que pasó hace tanto tiempo.

Faul: Sí, sí, es verdad. Si estaba tocando, probablemente estaba demasiado concentrado en mis propias canciones. Si él vive aún, ¿le podrían mandar mis mejores deseos?

Nadie tuvo el detalle de comentarle a Faul que no, que Reynaldo ya no vivía. Falleció el 5 de julio de 2002. No sabemos lo que habría pensado de esto de haber estado vivo. Seguramente tendríamos otra víctima colateral más.

Juzgad por vosotros mismos: el amor que Paul sentía por esa canción, la emoción que sintió al interpretarla con Reynaldo, la amistad que fraguaron en aquellas interminables horas en las que esperaban su turno para aparecer en el show. Y ahora analicemos la respuesta de Faul: «probablemente estaba concentrado en mis propias canciones».

Tan concentrado como lo estaba aquí, en este ensayo de 1968 en el que, no sabemos por idea de quién, se entretuvieron interpretando Bésame Mucho:

Faul falla en gran parte de la letra, vocifera, se burla y en el 0:33, en lugar de «dearest one», canta «Bill one» seguido de una sonrisita sarcástica.

No hacía más que pasar el tiempo. Está claro que para él esta canción tiene la misma importancia que el festival del queso rodante de Cooper´s Hill.

Ni Mark Lewisohn se lo perdonó en su libro, cuando le recriminó no recordar en qué versión de la canción se había inspirado. Afirmó que, preguntado por ello, Faul no tuvo ni la más remota idea y fue él mismo el que sugirió la de Los Coasters, apoyando su hipótesis en el hecho de que Paul ya había cantado otro tema de este grupo, Searching, que también interpretó en la sesión para los Decca Tapes.

Demostrando, una vez más, que hasta mi vecino de tres años tiene más idea de historia Beatle que «Paul McCartney».

53. Ticket to Ride

John: Esa es toda mía, haciendo una de las primeras grabaciones de heavy metal de la historia. Me atrevo a decir que la única contribución de Paul fue la manera en que Ringo tocaba la batería.
(Entrevista para Playboy, 1980)

Faul: Ambos escribimos la melodía juntos; lo puedes oír en el disco, John ejerciendo la melodía y yo cantando la armonía junto a él. Debido a que John fue el vocalista se le podría dar un 60% del crédito. Fue un trabajo bastante pesado, pero el resultado final fue bueno. John no se ha tomado la molestia de explicar cómo nos sentamos y trabajamos juntos para escribir esta canción durante un periodo de tres horas.
(Many Years From Now, Barry Miles)

Eso de que la biografía oficial de Paul McCartney se publicara catorce años después de la muerte de John les ha venido muy bien. Visto lo visto, está claro que el último en hablar es el que al final se lleva el gato al agua.

Pero, afortunadamente, contamos con testigos que nos ayudan a poner las cosas en su sitio:

Faul: Mi prima y su marido eran propietarios de un pub en la ciudad de Ryde. John y yo fuimos a visitarlos una vez, así que creo que esa podría haber sido la inspiración para la canción.

Don Short (periodista y amigo de los Beatles en los early days): Las prostitutas que trabajaban en las calles de Hamburgo debían tener una tarjeta de sanidad que era entregada por las autoridades médicas y que certificaba que no tenían ninguna enfermedad contagiosa.

Yo estaba con los Beatles cuando regresaron a Hamburgo en junio de 1966 y fue entonces cuando John me dijo que él había acuñado la frase «ticket to ride» para describir estas tarjetas. Podría ser una broma, lo cual era habitual en John, pero desde luego es algo que recuerdo muy bien.

Te creemos, Don. Y a John también.

54. ¡Qué lío con A Hard Day’s Night!

Volvemos a esta canción, esta vez para comentar cómo se tomó la decisión de ponerle el título a la película.

John: Me iba a casa en el coche y Dick Lester (director de la película) me sugirió el título, «Hard Day’s Night», de algo que Ringo había dicho. Yo ya lo había usado en mi libro, In His Own Write (que John estaba escribiendo entonces), pero fue un comentario de Ringo. Ya sabes, uno de esos malapropismos, un Ringo-ísmo. Se lo conté a Lester y entonces él dijo: «Vamos a usar ese título».

Es cierto, John ya había utilizado esta frase en su libro, concretamente en la historia titulada «Sad Michael», aquí un extracto:

There was no reason for Michael to be sad that morning, (the little wretch): everyone liked him, (the scab). He’d had a hard day’s night that day, for Michael was a Cocky Watchtower.

Pasemos por alto la «casualidad» de que a Ringo se le ocurriera soltar una sentencia que, poco antes, John había escrito en su obra. La clave es la importancia que para él tendría esta frase y la situación que describe: en el coche con Dick Lester.

Vamos ahora con los recuerdos de Faul.

El título era de Ringo. Casi habíamos terminado de hacer la película y todavía no sabíamos qué título ponerle. Así que estábamos sentados en los estudios Twickenham teniendo una sesión de lluvia de ideas y dijimos: «bueno, hay algo que Ringo dijo el otro día». Ringo hacía estos pequeños malapropismos, decía las cosas un poco mal, como mucha gente, pero las suyas eran siempre maravillosas, muy líricas, eran algo mágicas, aunque se estuviera equivocando. Y dijo después de un concierto: «Phew, ha sido una noche de un día duro».

Según él, fueron los Beatles, y no Lester, los que tuvieron la idea de usar el error de Ringo. Y lo sitúa en un lugar muy concreto (como siempre): estudios Twickenhan, todos juntos haciendo una «lluvia de ideas».

Pero, una vez más, tenemos un testigo para arrojar luz sobre este embrollo. En 1996 apareció un reportaje de Associated Press en el cual Walter Shenson corroboró la versión de John:

Lennon le describió a Lester algunos de los divertidos «gaffes» de Starr, incluyendo «una noche de un día duro». En ese momento Dick decidió que ese iba a ser el título de la película, sustituyendo a otras alternativas, incluyendo «Beatlemanía». 

 

55. La autoría de «In My Life»

¿Quién compuso la canción «In My Life» del álbum Rubber Soul?

Ningún Beatlemaníaco de pro dudaría ni un segundo en responder: «John Lennon».

Ya en 1971, en una entrevista publicada en el número de enero de la revista «Rolling Stone», John nos contaba lo siguiente:

La escribí en Kenwood. Solía escribir arriba, donde tenía unas diez grabadoras Brunell conectadas, todavía las tengo, las había estado manejando durante un año o dos – nunca pude hacer un disco de rock and roll, pero podía hacer algunas cosas con ellas. Así que la compuse arriba, primero escribí la letra y luego la canté.

Y unos años después añadió esto:

Creo que In My Life fue la primera canción que escribí que era realmente, conscientemente, sobre mi vida, y fue provocada por un comentario que un periodista y escritor me hizo después de que mi libro «In his own write» fuera publicado. Él me dijo: «¿por qué no te expresas en tus canciones de la misma manera que lo haces en tu libro? ¿O por qué no pones algo de tu infancia en las canciones?»

En 1980, en la entrevista para Playboy, se explayó un poco más diciendo que Paul le había ayudado un poco, solamente con la media octava, pero que el resto de la melodía y, por supuesto, la totalidad de la letra, eran suyas.

De esta manera, la autoría de la canción quedó clara durante unos cuantos años. Hasta que en 1997 la publicación del Many Years From Now convirtió esta cuestión en «un misterio».

En las páginas 236 y 237, en medio de un relato plagado de detalles, el propio Faul aseguraba categóricamente que él había compuesto toda la melodía y gran parte de la letra, aventurándose a llamar mentiroso a John por haber afirmado lo contrario.

Los fans se quedaron de piedra. ¿Cómo era posible?

Pero, por si todavía quedaba alguna duda, el autor y musicólogo Ian McDonald salió al paso en defensa de Faul con un estudio que, según decía, confirmaba su testimonio, puesto que «en la música había mucho más del estilo de Paul que el de John».

Vamos a pensar que el buen señor McDonald simplemente se equivocó y no tuvo la intención de apoyar a Faul ante los medios.

Y es que el pasado 1 de agosto, en medio de una conferencia celebrada en el Centro de Convenciones de Vancouver y organizada por la Asociación Americana de Estadística, los matemáticos de Harvard Mark Glickman, Jason Brown y Ryan Song presentaron un estudio que daba respuesta, por fin, al supuesto enigma.

Definitivamente, la canción la escribió John Lennon. Los cálculos demuestran que la participación de McCartney en ella es de 0,18, el equivalente a cero.

Dicho estudio está basado en un modelo llamado «Bolsa de Palabras», que desde 1950 se venía utilizando para descifrar documentos, pero que aplicado a la música consigue aislar bolsas de notas y acordes en lugar de palabras.

Durante seis meses estuvieron analizando más de 70 canciones de los Beatles, hasta conseguir 149 transiciones distintas en las melodías que correspondían inequívocamente a cada integrante de la banda.

Básicamente consiste en hallar «la huella digital» de la canción. Así como Henry Truby obtenía el espectro de voz, ellos consiguen el patrón de composición. Lo que nosotros hemos estado llevando a cabo a base de escuchar y comparar, por ejemplo en los casos de Hey Jude y Let it be.

Estos profesionales han demostrado que Faul miente. De nuevo la ciencia, en este caso las matemáticas, al servicio de la teoría de Paul is Dead.

Hay un antiguo proverbio que dice: «El tiempo pone a cada uno en su sitio». El tiempo de «In My Life» llegó hace unos días. ¿Cuándo llegará el de Faul?

 

Y hasta aquí, mi selección de las mentiras y olvidos más notables de Faul a lo largo de su historia. Pero vayamos más allá, hagamos de abogado del diablo y tratemos de darle una explicación, al estilo de lo que harían algunos fans:

1. Está mayor y no se acuerda.

Esto justificaría, además de las mentiras, el hecho de que se le olviden las letras de las canciones (precisamente las de los Beatles), si no fuera porque ambas cosas vienen ocurriendo desde los años setenta. Un poco joven para tener demencia senil.

2. Está siempre de broma.

No hace falta ser un lince para darse cuenta de eso. Lo interesante es que estamos hablando de gran parte de sus entrevistas, biografías y apariciones públicas. ¿Estuvo de broma durante los cientos de horas de entrevistas que concedió a Barry Miles durante cuatro años para su biografía oficial?

3. No es muy listo.

La historia del bajo Höfner sólo tendría esta explicación aparte de la que todos sabemos. El caso es que algunos preferirían pensar eso de su ídolo antes que admitir que tal vez es un impostor.

4. Las explicaciones de Faul:

Es muy difícil recordar mucho sobre las giras de los Beatles, porque cuando no estábamos tocando estábamos de fiesta. En realidad, recordarlo la mañana siguiente era difícil, ¡no te digo 30 años después! (Entrevista con Tony Bacon, justificando que no supiera cuándo había aparecido el Rickenbacker).

Es divertido cómo se crea la historia (sobre cómo, según él, se le ocurrió el nombre de los Beatles).

Divertidísimo, Faul. Nosotros todavía nos estamos riendo.

 

Lady Ruth

Con la colaboración de Radha Badtler, Víctor Rojo, Jaime Macarni, Jorge Paredes, Alberto Atenco, Cristian Ramírez, Paulina McNick, Daniela Escalona y Heberto José Borjas.



3 comentarios en “«Cómo reescribir la historia», por Paul McCartney”

  1. Has hecho una selección de «olvidos»de «Paul» eso quiere decir que son muchos más. Es curioso que los demás ex Beatles tengan una memoria parecida al recordar las cosas y el artista anteriormente conocido como Pau Macartney tenga tantas lagunas o tenga versiones que difieran tanto de las de los otros tres y de la gente cercana a ellos de esa época. Da que pensar que efectivamente algo pasó en el otoño de 1966 que cambió para siempre la historia de los Beatles y en parte de la música. Entiendo que después de tanto tiempo haya cosas que no recuerdes bien pero pienso que la esencia no se olvida sobre todo si te ha marcado y el artista anteriormente conocido como Paul Macartney ha tenido «olvidos» de bulto que no son normales. Un saludo desde Madrid y sigue así. Ojalá algún día se aclare todo y si es verdad que el artista anteriormente conocido como Macartney es un impostor se llegue a saber por aquellos que han dejado la vida en el camino y por los millones de fans que merecen saber la verdad sea ésta la que sea.

  2. Hola Lay,
    De verdad que uno tiene que aguantarse el enfado; éste tipo ya ni siquiera merece insultos.
    Y bien dices, los «fans ciegos» le creen. Y espero que sea por poco tiempo.
    Saludos y abrazos.

  3. Hola Lady Ruth

    John tuvo varias opiniones y comentarios de su génesis con de Beatles, hasta el final. George y Ringo han tenido periodos donde inclusive han rechazado su procedencia musical. Paul ha sido el único que ha mantenido una relación con todo el planeta Beatle constantemente. Una historia tiene más de una descripción y dicen los historiadores que los vencedores la escriben (yo agrego que también los sobrevivientes) y es la primera ocasión que alguien pone algunos aspectos de discrepancia con la historia que Paul ha contado. Los 4 tendrán por siempre un apellido y ese será “Beatles” (algo codiciado por cualquier músico a partir del siglo XX) y no cabe duda que en algún momento la codicia intente cambiar la historia y adjudicársela.
    Te felicito porque cada rubro que planteaste, desarrollaste y aclaraste; lo tenía muy claro sin embargo los nuevos habitantes del planeta Beatle pudieran confundirse. Estoy terminando el libro de Phillip Norman y hay muchas discrepancias (hasta con sus propias publicaciones). Lo único que tengo como certeza es que The Beatles sin alguno de sus miembros, no hubiera llegado hasta donde la Historia Humana los ha colocado. Yo no soy fan de ninguno de los cuatro, soy un leal admirador de The Beatles pero también se perfectamente que la Historia a partir de la muerte de John, ha ido cambiando según los propios intereses de cada uno de los involucrados y al comparar todas las ediciones, libros -desde los años 60´s-, entrevistas, publicaciones, artículos (que no son pocas) llegas a la conclusión de que alguien miente y trata de adjudicarse méritos exclusivos y eso se llama mezquindad. Amo A Los Beatles 4ever y ellos hicieron con su música un planeta mejor.
    ÁNGEL CABRERA desde mi bello país: México

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