Beatles Anthology: la última lucha de George Harrison 2/4

Anthology 5. Agosto de 1965 a Agosto de 1966.

La primera parte de este episodio, casi veinte minutos, están dedicados al concierto en el Shea Stadium. El más grande que dieron, en todos los sentidos. No sólo es un homenaje a Paul, sino a ellos mismos. A su arte y su talento y, por encima de todo, a lo que se divertían tocando en vivo. Veremos más muestras de ello en este capítulo, precisamente ahora que empiezan a salir las excusas para dejar de hacer giras, con el «aburrimiento» en cabeza…



Lo siguiente interesante que encontramos es el comentario de Ringo sobre Elvis y la CIA:

Lo más triste es que años más tarde nos enteramos de que había intentado hacernos desaparecer de América. Porque él tenía contactos con la CIA y todo eso. Me da pena que se sintiese tan amenazado y que creyera, como tantos otros, que éramos una mala influencia para los jóvenes americanos.

Es impresionante, ¿Elvis y la CIA? ¿Intentar hacerles desaparecer? Ringo no está diciendo esto por casualidad.

Sigue George: Nos usaron como excusa para volverse locos. Todo el mundo se volvió loco y luego nos culparon por ello. Estábamos en medio de todo, atrapados y sin poder hacer nada.

Ringo: Empezábamos a darnos cuenta de que nadie oía la música. Pero lo peor es que empezamos a tocar muy mal.

¿Empezasteis a tocar muy mal, Ringo? Menos mal que nos acabáis de mostrar el concierto en el Shea Stadium.


Faul contando cómo se fueron produciendo los cambios en la música de los Beatles


Y aquí, haciendo el payaso más que nunca mientras explica cómo se eligieron las fotos para el Rubber Soul.

Continúa una entrevista de John contando la misma historia; siempre que Faul cuenta algo de esta época sale alguien después diciendo algo similar, por lo que se expone que todo lo que aporta Faul ha salido del resto… O eso o miente, y en ese caso ya se encargan, como hemos podido ver, de contradecirle directamente.

Y ahora vamos a comentar una de mis secuencias favoritas de todo el documental:


Faul: Las armonías eran complejas y difíciles de hacer en directo como, por ejemplo, Nowhere man y…

George (interrumpe): No, no hubo problemas con Nowhere man.

Faul (molesto y tratando de defenderse): No los hubo, pero fue difícil.


Como respuesta, George y Ringo se ríen de él en su cara.

Y no me extraña, porque Nowhere man formó parte del repertorio de toda la gira de 1966. Si hubiera sido problemática no la habrían tocado, como hicieron con otras. Además, el manejo de voz que tenía Paul le permitía realizar las armonías sin ningún problema, incluido el precioso alzamiento final que tiene esta canción. Paul era capaz de hacer cosas mucho más difíciles…

Por si no había quedado claro, inmediatamente después de esto aparece el concierto de Munich cantando Nowhere man de forma magistral. No me digáis que el objetivo de esta secuencia no es dejar en ridículo a Faul. ¿Por qué por qué ponerla aquí si no?


Más tarde, dentro de este mismo capítulo, podemos ver la continuación de esta discusión. Pero la adelantaré para que se aprecie la continuidad:

Faul está molesto por la burla de George y vuelve a la carga con el mismo argumento que este ya le había rebatido. Ahora George le deja en ridículo de nuevo comentándole que «el problema es que grabábamos a ocho pistas». Faul nerviosísimo y contrariado. George sigue: teníamos el lujo del Double Tracking, las voces estaban grabadas en pista doble. Obviamente, le está explicando y dejando en evidencia. Le interrumpe constantemente. La cara de Faul es un poema:

Y ahora vamos a pasar al tema clave de este capítulo: el LSD. Ya he ido comentado en artículos anteriores la tremenda importancia de este tema en el asunto de la muerte y sustitución de Paul. Ahora vamos a ver cómo se nos empieza a contar la historia:

George: Por aquel entonces no era una sustancia ilegal. Era una medicina que se podía conseguir. Nosotros no la conocíamos.

John: Nos puso unas gotas en el café. Él tampoco sabía de qué iba, tan sólo era algo que hacían los marchosos de la clase media londinense….

George: Me dio muy mala espina. Me empezaron a preocupar sus intenciones, el motivo por el que no quería que nos fuéramos. Después dijo que dejáramos el coche, que él nos llevaba en el suyo.

John y George describiendo cómo, al llegar a una discoteca, creían que el ascensor estaba en llamas.

Y ahora Faul: A mí me daban miedo ese tipo de cosas. De joven te dicen «hey, cuidado con las drogas y todo eso» (…) A John le atraía la idea, a mí me daba miedo. «¡Caramba! Puede que no sea muy buena idea». Así que no me animé a tomarlo y me quedé descolgado del grupo. Los otros te presionaban para que te decidieras.

A ver dónde entra aquí la entrevista de Faul reconociendo su uso nada más llegar a los Beatles. Pero ya se encargará George, en el siguiente capítulo, de darnos una clave sobre esto. De momento, nos quedamos con el importante dato de que se les introdujo la droga sin que ellos lo supieran. Y que por aquel entonces el LSD no era ilegal y estaba al alcance de cualquiera.

Por otra parte, Faul no mentiría si se tratara de Paul. Porque, efectivamente, Paul siempre se negó a tomar LSD.

Después sale la canción Day Tripper, y John reconociendo que trataba sobre la droga.

En este momento se escucha una entrevista por radio, del día de Navidad de 1965, en la que Paul desea a todos un próspero año 1966. Pobre Paulie, que no sabía lo que ocurriría ese año. Esto no está puesto aquí por casualidad. Sobre todo porque después sigue el vídeo de We can work it out entero.


Llegamos a la grabación de Rain. Curiosamente, se ha obviado el accidente de Paul con la moto y la forma en que se le ocurrió Paperback Writer, así como todo el comienzo del año 66, nombrando sólo la idea de enviar promo videos a las cadenas de televisión «para no tener que viajar».

Pero a cambio, un poco más adelante, John reconoce abiertamente el uso del backwards: Este es el primer disco con música grabada al revés.

George Martin explica que en Rain se grabó la letra al revés desde un principio y luego se le dio la vuelta. Esto es importantísimo.

Ahora tendremos que escuchar a Ringo alimentando el mito del último concierto: Estábamos empezando a tocar muy mal y el aburrimiento que era.

Se muestran imágenes de las quemas de discos en Estados Unidos. Pero atención, y esto es fundamental: no se ha hecho mención alguna a los comentarios de John sobre el cristianismo, siendo que la entrevista había sido ya en marzo. En el siguiente capítulo tendremos la explicación.

Y el colofón final, como en respuesta al «aburrimiento» que describía Ringo, se mostrará un ensayo en el que todos se estaban riendo y pasándolo genial, donde no se nota presión ni tedio, sino felicidad y sintonía. Y luego en el Shea Stadium, disfrutando, mientras suenan risas a la vez que van pasando las secuencias. Totalmente intencionado.

SEGUNDA PARTE. La muerte de Paul y la etapa de Faul.

Anthology 6. Agosto de 1966 a junio de 1967

Como no podía ser de otra forma, este capítulo es fundamental. Por ello tiene el análisis más largo. Creedme que hice lo que pude por resumir, pero absolutamente todo es importante, de principio a fin. Así que vamos allá:

Se habla del incidente de Filipinas. Aquí asistimos a otra importante incongruencia de Faul, sobre el motivo por el que no acudieron a la cena con Imelda Marcos, pero dado que es de menor importancia que otros aspectos, os invito a verlo y no me extenderé más.

A pesar de que se intenta abordar este suceso como una excusa más para el final de las giras, tenemos esta entrevista en la que Paul y John cuentan la vivencia entre bromas:

Faul con su cara de póquer mientras «recuerda»:

John, Paul y George, bromeando ante la pregunta de un periodista de si se planteaban cantar en solitario:


George: Paul ya lo ha hecho en Eleanor Rigby, los demás estábamos tomando el té.

A continuación, Faul cantando Eleanor Rigby. Es la única ocasión en que aparece uno de ellos tocando ex profeso para el documental una canción de esta época, ¿por qué?


Muy sencillo: porque inmediatamente después, solapándose con Faul, colocan la versión de Paul, notándose una diferencia abismal en cuanto a la voz y la calidad de la interpretación. Igualmente, al final, sólo para los últimos segundos, la grabación volverá a esta versión de Faul. Dudo que Faul contara con este detalle, seguramente la grabó, en un alarde de ego, pensando que se pondría completa. La edición corrió a cargo de otros…

Y ya hemos llegado a lo inevitable: el mito del último concierto. Poco podían hacer George y Ringo para evitarlo. Salvo esto: en este momento, fuera de fecha y fuera de contexto, es cuando se incluyen las declaraciones de John sobre el cristianismo, vertidas más de cinco meses antes.

Y se hace por una razón: en agosto, y debido a una revista que publicó dichas declaraciones, casualmente cuando los Beatles iniciaban su gira por Estados Unidos, es cuando empezaron las amenazas del Ku Klux Klan y la quema de discos. Obligando a John a disculparse públicamente, muy a su pesar (momento que tampoco se muestra):

En ningún momento se indica cuándo se habían hecho estas declaraciones. Inteligentemente, se evita datarlas para que no se «note» la incongruencia de fechas. Pero se cuidan mucho de incluirlas en agosto, porque esta es la verdadera causa del último concierto. Y no el resto de «películas» que se ven obligados a contar, del estilo «aburrimiento», «ruido» o «presión».

Después de escuchar todas estas excusas, una por una (sin que se le vea la cara a ninguno de ellos, es curioso), asistimos al que yo considero es el segundo homenaje más bonito a Paul y a lo que eran los Beatles con él:

Una serie de imágenes del Shea Stadium, de grandes momentos de conciertos, todas ellas pasándolo genial, acompañadas de For no one, la canción favorita de John de cuantas había escrito Paul.


Y por supuesto, Brian no puede faltar. Ni su frase que sirve de final: Los Beatles, por aquel entonces, sólo eran cuatro muchachos en un escenario mal iluminado.

Porque en este momento del documental, todos los que sabemos la verdad nos estamos despidiendo de Paul.

Después tendremos que volver a la reunión anterior, en la que vemos cómo George se harta de las razones que está dando Faul (son las de siempre) y le interrumpe:

Lo más importante era el aspecto de la seguridad. El terrorismo y los ataques, las amenazas.

Faul se queda algo sorprendido, pero trata de continuar diciendo: Cuando todos lo decidimos… Atención al lenguaje corporal de George en este instante:


Considero que es en estas «reuniones» donde más se nota cómo George, en aquel momento, era como una olla a presión a punto de explotar. A duras penas lograba contenerse. En las entrevistas por separado se le nota más tranquilo, como resignado, pero está claro que no podía soportar el reunirse con Faul para escuchar cómo contaba su «versión» de los hechos.

Paul se ha ido.

John nos cuenta que decidió irse a España para grabar la película, y cómo Ringo se encontró con él allí a los pocos días.

Ringo: Sí, fui porque estaba solo, y nos apoyamos el uno al otro.


Esta imagen no es del documental, pero ilustra por qué Ringo sintió que John necesitaría apoyo en ese momento.

Este fotograma es el momento exacto en el que George, hablando del otoño del 66, dice: Fue una época increíble para mí. Cualquiera lo diría por tu expresión, George.


Como también es interesante esta imagen de Neil diciendo que no tenía ni idea de lo que estaba haciendo «Paul» por aquel entonces…


¿Se separarán los Beatles en 1967?
John: Siempre estamos en contacto, ya sabes, juntos o separados.
¿Crees que dejaréis de trabajar juntos?
John: Quizá durante un tiempo, pero siempre volveremos a juntarnos. Nos llevamos bien y necesitamos otra gente para darnos ideas, ya sabes…

Estas preguntas estaban motivadas por los continuos rumores que estaban surgiendo por la desaparición de los Beatles de la vida pública.


¿Crees que llegará el momento en que los Beatles dejarán de estar juntos?
Ringo (nervioso): No, no…
¿Os habéis hartado los unos de los otros?
Ringo: No, no…


¿Crees que acabaréis por separaros?
George: No, no… (Y se va dejándole con la palabra en la boca)

Y la primera aparición de Faul con su nueva sombra: Mal Evans.


¿Te preocupa no salir de gira?
Faul (piensa mucho): No lo sé… creo que no. Lo que pasa es que para nosotros actuar… ha ido a peor porque si no puedes oírte no mejoras (bla, bla, bla…).


Faul explicando cómo «compuso» Penny Lane

Vamos a dar ahora un pequeño salto. Hemos llegado a la creación de la canción Sargent Pepper’s Lonely Heart Club Band. Dejaré de lado las notables contradicciones en las versiones de John, George, Ringo y Faul, para centrarme en un comentario muy interesante de Neil Aspinall.

Paul, al final de un concierto, solía decir: «es hora de irse, ésta será la última canción porque tenemos que ir a dormir». Hacían esa última canción y se iban. Así que pensamos que podía salir el Sargento Pimienta diciendo «eso es todo, nos tenemos que ir, esta es la última canción».

La verdad es que Neil me ha sorprendido muy gratamente en este documental.

También son importantes estas declaraciones de Ringo y George sobre cómo vivieron las larguísimas e inacabables sesiones de grabación del álbum:

Ringo: Me creció la barba durante la grabación, tuve mucho tiempo libre, sin nada qué hacer.

George: Me resultó cansado y aburrido. Tuvo sus momentos, pero en general no me divertí durante la grabación. Mi corazón estaba todavía en la India. Aquella época, lo que pasó en 1966, fue un momento culminante en mi vida. Todo lo demás me resultaba un trabajo duro. Era trabajar, hacer algo que en realidad no quería hacer. Por entonces estaba perdiendo el interés en ser un «fab».

Muy sinceras sus palabras, ¿verdad?


Y relevante también esta imagen que se muestra de John, Ringo y George componiendo With a little help from my friends.

A day in the life. Qué gran canción y qué gran vídeo que, por supuesto no podía faltar aquí, junto con las explicaciones de George Martin de cómo lo que se pretendió fue integrar la composición de Paul dentro de la canción de John. Que es exactamente lo que hemos expuesto siempre: John quiso usar el proyecto inacabado de Paul de alguna manera y decidió ponerlo aquí en medio.

George Martin: John tuvo la idea de intentar conectar ambas partes.

Es el momento de ver la secuencia más importante de este vídeo, que en posteriores versiones, curiosamente, se ha eliminado, pero que en el documental aparecerá, no sólo aquí, sino en otra ocasión más adelante:


I am the walrus… ¿verdad, John?

Y ahora vamos con las dos claves de este capítulo (sí, aunque parezca mentira, aún queda lo más importante):

El LSD

George Martin (fundamental: suena Lucy in the sky with diamonds de fondo): Prohibieron Lucy in the sky with diamonds por el rumor de que el título hacía referencia al LSD, lo cual no era cierto, y porque incitaba a los jóvenes al uso de la droga. Yo sabía que fumaban hierba pero no que tomaran algo más fuerte. Mi ignorancia era tal que una vez llevé a John al tejado cuando estaba en pleno viaje de LSD sin darse cuenta.

¿Sin darse cuenta?

John: No solía tomarlo en el estudio, lo tomé una vez por equivocación, y en aquel momento no estaba en condiciones para ello. Empecé a tener miedo del micrófono. ¿Qué me pasa? No me encuentro bien. Pensé que me iba a volver loco y que necesitaba un poco de aire. Me llevaron al tejado y George Martin me miraba con cara rara. Después caí en la cuenta de que quizás me había tomado un ácido.

¿Tomó la droga sin darse cuenta? ¿Quién le suministró la droga a John y cómo lo hizo? ¿Le volvieron a echar algo en la bebida? ¿Por qué lo hicieron?

George Martin: El tejado era el único sitio donde podía llevarle para tomar el aire. Subimos y hacía una noche estrellada maravillosa. Miró hacia arriba y se acercó al borde. Miró las estrellas y dijo: «¡Son fantásticas!». Supongo que él las estaba viendo especialmente fantásticas, pero a mí me parecían normales.

Todo esto es impresionante, y aunque tendré que tratarlo en el artículo de la conspiración, la forma en que se está manejando aquí el asunto obliga a explicarlo: en primer lugar, y aunque se trata de una canción icónica, no suena Lucy in the sky en solitario (sólo de fondo y a lo lejos), ni se incluye una sola secuencia del vídeo, a diferencia de tantas otras, como Strawberry fields o Penny Lane.

En segundo lugar, George Martin mantiene la versión de que la canción no estaba inspirada en la droga.

Pero después, y mientras suena la canción en la lejanía, nos cuenta la historia de John, al que se le había suministrado el ácido sin que lo supiera, viendo una noche estrellada y admirándose de su belleza.

Todo esto no es, ni más ni menos, que la confirmación de que esta canción sí está basada en la droga y aún es más: nos están contando cómo surgió la letra a raíz de las estrellas que, bajo los efectos del LSD, había visto John.

¿Recordáis a John, en su entrevista para la Playboy, arrepintiéndose de ella?

Y ahora recordemos lo que dijo Faul en 2004 en una entrevista:

La canción, como podrán imaginar, es sobre una alucinación.

¿Quién había en el estudio en ese momento, capaz de echarle LSD en la bebida a John para que compusiera bajo los efectos de la droga? Lo dejaremos de momento…

Porque justo ahora, e inmediatamente después, en el documental se nos muestra esto:


Sí, es la entrevista de Faul reconociendo el uso del LSD, en junio del 67. No tiene desperdicio. Tuvo por objeto publicitar el uso de la droga a  pesar de que Faul, en aquel momento, pretendiera hacerse el santo:

El efecto que esto pueda tener sobre la gente depende de los periódicos y de vosotros, de la TV. Vosotros estáis dando la noticia, está llegando a cada hogar del país, ya sabes, de Gran Bretaña, y preferiría que no fuera así. Pero me hicisteis la pregunta y queríais que fuera sincero.

Mismo argumento que utiliza ahora:


Sabía que todos me señalarían diciendo «tú tomas drogas». Pero ellos eran los que iban a extender la noticia. Decide tú si la gente debe escuchar esto o no.

No, Faul, tú decidiste decirlo. Estabas concediendo una entrevista, ¿cómo puedes ser tan cínico de querer cargar a los periodistas con la responsabilidad? Sabías bien lo que hacías. Y ahora te tocas la cara con nerviosismo. Estás mintiendo.

¿Y por qué se está incluyendo todo esto en el documental? Ni más ni menos que para darles la oportunidad a George y a Ringo de decir lo siguiente (atentos a la expresión):


No lo sé… resulta muy extraño, porque llevábamos más de 18 meses pidiéndole que la probara, y es muy «divertido» que un día saliera en la tele hablando de ello.

El gran George poniendo en su sitio a Faul. Es como si dijera: Paul era el único que no la había querido probar, ¿cómo es que es él el primero en saltar a la palestra y decir públicamente que la había consumido?


Ringo: Le dio un motivo a la prensa para acribillarnos. En mi opinión no era de su incumbencia. Pero cuando ÉL dijo eso (ojo, no dice PAUL), si uno de nosotros cometía un error, el resto pagábamos las consecuencias. Aquello me trajo más problemas de los que necesitaba.

John: La historia de la droga comenzó cuando la prensa le preguntó a Paul, ¿has tomado droga? Fue una cuestión personal.

Ringo: Tomábamos un poco, pero sin pasarnos, y nunca en los estudios de grabación, porque afectaba a nuestra capacidad de tocar. Los Beatles no hacían buena música cuando estaban muy pasados.

Grandiosas palabras de Ringo, negando las constantes afirmaciones de Faul, a lo largo de la historia, de que los Beatles componían borrachos o drogados la mayor parte de las veces. Este es uno de los mensajes que tanto él como George quisieron que quedaran claros aquí, aprovechando para dejar a Faul en el lugar que se merecía en todo este asunto.

Y ahora, en el capítulo en el que Paul ha sido sustituido por Faul, en el que se ha tratado el fundamental tema de la droga, es cuando veremos el más importante mensaje contado con imágenes de cuantos veremos en todo el documental.


Living is easy with eyes closed, misunderstandig all you see…


La quema de discos ocasionada por la publicación de las declaraciones de John.


Se superpone la cara de Paulie. Y suena: no one, i think, is in my tree…


La cara de Faul sobre la imagen de Ringo. Y suena: nothing is real.


Un niño tocando la guitarra mientras el resto le observa. La inocencia perdida…


But you know I know when it’s a dream…


Saliendo al estadio…


Y, al final, la banda de corazones solitarios del Sargento Pimienta sobre la tumba de Paul.

Anthology 7. Julio de 1967 a octubre de 1968.

George Martin: John escribió All you need is love especialmente para este programa. (Era un programa que, según acaba de describir George, lo iban a ver millones de personas vía satélite).


George: No sé si la canción se escribió antes. Paul puede que lo sepa. Te lo paso a ti, Paul.


Faul: No estoy seguro, era una canción de John. No creo que la escribiera para la ocasión. Quizá George Martin lo sepa.


Cri, cri, cri, cri…

Ringo: Sí, fue compuesta para la ocasión.

Bueno, este tema, que parece incomodarles a todos menos a George, ya que se lo toma con humor pasándole la pelota a Faul, tiene una fácil respuesta: All you need is love se emitió el 25 de Junio del 67, una semana después del cumpleaños de Paul. John la compuso por este motivo. Ya conocemos sus declaraciones sobre el mensaje subliminal que contenía y hemos escuchado el backwards.

La muerte de Brian. Dado que es un tema que ha de tratarse en futuros artículos, no me detendré a explicar con detalle cómo se trata en el documental, ya que pretenden  mantener la versión oficial. Pero sí que merece la pena reseñar que, aparte de que todos ellos tratan de desmentir la idea del suicido a favor de un simple «accidente» con las pastillas, George hace el siguiente comentario totalmente intencionado:


Fue muy extraño que justo sucediera esto en el momento en que habíamos comenzado con esto de la meditación.

Está claro que George aquí está dando una clave de porqué se habría elegido este momento para hacer desaparecer a Brian. Y es que la consternación que muestran John, Ringo y George (ojo, no Faul) en la entrevista de Gales, cuando se lo comunican, no es sólo por la muerte de Epstein, sino porque percibieron que se estaba llevando a cabo una maniobra contra ellos. Notables son las palabras que susurró John, llevándose la mano a la cara, nada más enterarse: «Ahora sí que estamos jodidos».

Comienza ahora el homenaje a Brian, con la canción You got to hide your love away.

Un poco más adelante Faul explica que, una vez muerto Epstein, él empezó a sentirse el líder del grupo. Esta era la maniobra a la que estaba haciendo alusión antes. Razón por la cual, unos meses después, se lo jugarían todo a una carta: la falsa y aprovechada promesa del Maharisi de que podía traer el alma de Paul de vuelta y ponerla en el cuerpo de Faul. Una locura, sí, pero a la que se aferraron como a un clavo ardiendo.

Luego volveremos a eso, porque en el documental se habla ahora de MMT. Como ya sabemos, esta película gira en torno a un tour de autobús, aparentemente casual, pero que comenzó el 11 de septiembre del 67 (la fecha a la que apunta el bombo de Sargent Pepper’s y la tumba de Free as a bird, como veremos en seguida). Deducimos, por su carácter simbólico y algo psicodélico, que fue una idea de John. Sin embargo, aquí repetirán con insistencia que fue cosa de «Paul», hasta que llegamos a Neil Aspinall, sorprendiéndonos una vez más:

Creo que fue idea de Paul, pero no sé si fue suya o de John. Desde luego, John marcó el guion, dónde irían las canciones, las etapas en el mapa…

O sea, una idea de «Paul» pero que John hizo en su totalidad, marcando itinerarios y canciones… ya.

Vale, y ahora sí que nos vamos a la India.

En primer lugar, ilustrando su llegada, el vídeo Across the Universe, con la repetida frase: nothing’s gonna change my world.

Situémonos en el contexto: llegan felices pensando que todo se va a solucionar.

 


¿Recordáis la Jain Hand? La mano sobre el muerto (siempre la derecha), esa que sale en tantas ocasiones en portadas y fotos de los Beatles sobre la cabeza de Faul. La mano con poderes mágicos que se colocaba, según la tradición hindú, sobre la cabeza de los fallecidos para proteger su alma y favorecer la reencarnación.

Pues aquí tenemos a Pattie mostrando la suya…


Todo preparado para el ritual… Pero falló.

Siempre me he preguntado qué le pasaría a Jane en estas secuencias.

Y por supuesto, no podía faltar la imagen volteada de Faul tocando diestro. ¿Por qué no se puso la imagen original para el documental? Por lo mismo que no se hizo en el vídeo Real Love… Cuando algún detractor de la teoría de la muerte de Paul nos acuse de manipulación de imágenes en nuestro beneficio, mostradles esta: aparece en un video y un documental oficial.

Y por lo mismo que vemos ahora en Lady Madonna a Faul con el cuchillo en el lado derecho del plato y tocando la batería diestro:


Tras una pequeña presentación de la película Yellow Submarine y la canción All togheter now, vamos a asistir con sorpresa a la aparición de Yoko. ¿Y por qué con sorpresa? Porque está sacada de fecha. Todo el mundo sabe que John y Yoko se conocieron el 9 de noviembre de 1966. Pero la escena de la Indica Gallery donde se encontaron se muestra ahora. De hecho, el título de estas escenas en el DVD es John meets Yoko Ono. Falso. De forma intencionada, se evita situar a Yoko en el momento en que había aparecido realmente. Esta modificación se hizo sin duda a petición de la vertiente de Faul o de la propia Yoko.

Y hemos llegado al final de este capítulo. Con la canción While my guitar gently weeps (de la que va a haber que hablar mucho en seguida) mientras se muestran, de nuevo, los primeros planos de las caras de Strawberry Fields Forever. En un capítulo en el que no se ha tratado esta canción..

Anthology 8. Noviembre del 68 hasta la separación de la banda.

Para mí, el más difícil de ver, por tedioso y lleno de excusas falsas. Lógico, siendo que tiene como claves la grabación del documental Let it be y el final del grupo. Pero haremos un esfuerzo, porque la verdad es que hay cosas bastante interesantes.

Aunque suena ahora entera, dejaremos el tema de While my guitar para el análisis de los álbumes.


A continuación, se muestra un primer plano de la guitarra de George adornada de forma psicodélica, y haciendo alusión a Bep Bob Alula, el tema que cantó John el día que conoció a Paul. Para no soportar más a su «compañero», según la versión oficial, homenajeaba con cariño aquel momento…

Hey Jude. Encontramos tres momentos interesantes.

El primero es en los segundos previos a la canción, en el show de Frost, el 8 de septiembre del 68. John y George haciendo tonterías y cantando ridículamente, ante el enfado de Faul, que parece tomarse muy en serio ese momento. Frost no sabe ni cómo salir del paso, por cierto…

El segundo es la explicación de Faul al motivo de la canción. La que todos conocemos, por supuesto: que fue a visitar a Cynthia y Julian después del divorcio y le dijo a éste exactamente las mismas palabras que dice la canción:

Hey Jules, don’t make it bad, take a sad song and make it better.

Vamos a ver, ¿qué palabras son esas para decirle a un niño de esa edad? Además, no explica por qué cambia a Jude, que no modificaba en absoluto la canción, pero que, mira por dónde, significa «Judío». Su excusa es que lo hizo «para simplificarlo». Qué gran mentira. Ya hablaremos en otro artículo sobre esta canción.

También dice que la frase The movement you need is on your shoulder no le gustaba, pero John le convenció para que la dejara y que por eso recuerda a John con profundo cariño cuando la pronuncia. En el vídeo, cuando dice esa frase, ni se vuelve a mirarle, ni se aprecia sintonía ninguna. Es otra mentira, claro.

El tercer detalle es el vídeo. El vídeo se ha modificado expresamente para este documental. Está retocado sobre todo en la cara de Faul e incluye imágenes de George, Ringo y Faul de mayores. Se han eliminado ciertos planos que mostraban a Faul muy distinto a Paul en cuanto a gestos o proporciones. Acentuando los primeros planos de Faul de frente (Faul aparece muchas más veces en esta versión), en las que se ve más parecido a Paul.

Sesiones de grabación de Let it be. Esta es una de las claves del capítulo. Lo primero que se nos deja claro es, en palabras de George Martin, la obligatoriedad de que todo aquello fuera grabado.

Querían que se filmara cada cosa que hacían.

Según él, la idea había sido de todos ellos, y todos habían estado de acuerdo. Pero miente. Si había que grabarlo era porque Faul sabía que todo estaba a punto de estallar, como bien veremos en seguida. El hartazgo de John y George era inmenso, ya no soportaban más a Faul, y el saber que les estaban grabando los obligaría a contenerse (y proporcionaría información al servicio secreto de cómo estaban yendo las cosas y si alguno se salía de su sitio demasiado).

Lo primero que se nos muestra es a Faul, en una reunión, dando instrucciones para la creación del plató:


Necesitamos una especie de plató con vías para que vayan las cámaras y lleguen a lugares donde normalmente no llegan. Puedes hacer un plano largo desde ese tejado, bajando despacio, hasta llegar a la cara de Ringo. Todo en primer plano. Hacen falta grúas y formas de que las cámaras floten a nuestro alrededor. Durante las canciones debe haber fluidez de movimientos. Nosotros seremos el decorado, con cámaras por todas partes.

Son unas instrucciones muy precisas, de una idea preconcebida clara y exigente. Cámaras, cámaras, cámaras… Faul quiere cámaras por todas partes. Por cierto, menuda cara la de Ringo en esta secuencia… está entusiasmado, desde luego.

Después se nos muestran dos momentos interesantes: John gritando y molestando a Faul durante I’ve got a feeling, que se pone nervioso y comienza a gritar también.

Y la burla que le hace John a Faul, imitando su voz aguda y diciendo «Oh, yeah», riéndose con cara de mofa. Lo hace dos veces seguidas. Aquí tenemos el motivo de las cámaras que quería integrar Faul: evitar el boicot y la burla constante que sufría por parte de John y George. Al saberse grabados, tratarían de contenerse, como se puede apreciar en todo el documental Let it be. Atención a la expresión de Faul en este momento:

Para desmentir la historia oficial, y de paso contradecir a Martin en la idea de que todos estuvieron de acuerdo con la idea de las cámaras, se nos muestran los siguientes testimonios:

Ringo: El ambiente no era el apropiado, estábamos en una especie de tendejón.

George: Volver a verme ahí, en medio de ese descontento con los Beatles, en Tickenham, era algo muy poco sano y muy triste.

John: Tener una cámara grabándote todo el tiempo te ponía muy mal. Quería que me dejasen en paz. Llegábamos a las ocho de la mañana y era imposible hacer música a las ocho de la mañana en un lugar extraño con gente filmándote y luces de colores.

George: Como todos saben, nunca hemos tenido mucha vida privada. Nos filmaban mientras ensayábamos. Paul y yo tuvimos una discusión (la describe). Nos estaban filmando mientras discutíamos, fue terrible.

Faul: Pero es una parte complicada.
George: No, no es complicada, tío. Si quieres me limito a tocar los acordes.
Faul: Estoy intentando ayudarte, pero cada vez que digo algo te enfadas.


La cara de Ringo, mirando a cámara, como temeroso de que George hable de más.

Faul: Mira, no estoy tratando de decir que… reaccionas como si estuviera diciendo que… es lo que hablamos el otro día (¿qué hablarían?), no me estoy metiendo contigo. Lo único que intento decir, mira, es por el grupo (Interesantísimo… por el grupo). ¿Por qué no lo intentamos así?
George: Es divertido que esto sólo pase… Pero Faul lo interrumpe rápidamente:
Faul: ¿Crees que el tema necesita una guitarra?


George, furibundo: No me importa, yo hago lo que tú quieras que haga, y si no quieres que toque, no toco nada. Haz lo que te plazca.


La cara de John, totalmente descompuesto y callado, como Ringo. Un hombre con su carácter es inconcebible que no hiciera nada ante semejante discusión. Es obvio que se contuvo.

Lo que está claro es que la actitud de todos está marcada por la presencia de las cámaras. El único que parece estar a punto de dejarse llevar es George, pero Faul le frena cambiando de tema. Aquello era un auténtico polvorín.

Ahora tenemos unas fantásticas y muy duras palabras de George haciéndonos ver cómo cambió la actitud de Faul cuando llamaron a Billy Preston para que colaborara con ellos:

Es interesante ver a la gente portarse bien cuando traes a un invitado. No quieren que todos sepan lo cabrones que son.

The long and winding road. Durante este vídeo encontramos varios detalles.

En primer lugar, lo que ya conocemos, la actitud de todos ellos mientras la tocan:

En segundo lugar, en el minuto 38:29, escuchamos unos coros de Faul que fueron eliminados en la versión de Phil Spector (es decir, que Phil no sólo añadió su muro del silencio, sino que eliminó partes de Faul).

En tercer lugar, lo más interesante de todo. Faul no se sabe la letra. Necesita mirar un papel que tiene apoyado en un atril sobre el piano. No es una partitura, y más vale, porque se supone que Paul no sabía escribir ni interpretar música. Es la letra de la canción, porque lo mira justo antes de cada estrofa, y sería otra confirmación de que esta canción fue compuesta por John.

Y ahora vamos a hacer una comparativa entre este vídeo, remasterizado para la ocasión, y el original de la canción:


Se ve la diferencia, ¿verdad? Esto supuestamente está provocado por el cambio en el formato de la pantalla. Pero no sólo eso, en el anterior había un oscurecimiento importante de los colores… en seguida volvemos a ello.

Ahora vamos a asistir a la discusión sobre si subirse o no al tejado para el concierto final:


George: ¿Aún esperas que nos subamos a tocar a la chimenea? ¿O que lo hagamos en el Saville? No importa, cualquier cosa, si hay que subirse al tejado, subimos. Pero yo no quiero.

Por cierto, si nos fijamos, la cara de Faul aquí está más alargada que en la secuencia anterior, y más parecida al vídeo original. Quizá la remasterización no afectó a sus proporciones igual en todos los momentos del documental…

En este momento es cuando se produjo el robo en los estudios y la desaparición del Höfner Bass de 1961. Sin embargo, se evita nombrar este hecho, a pesar de su relevancia y de que se nos han contado anécdotas bastante más triviales.


John: Para el tiempo de Let it be, ya no podíamos seguir jugando el juego, ya no podíamos. Había llegado un punto en que la magia se había acabado. Y las cámaras que teníamos delante nos hicieron darnos cuenta de lo falso de la situación («phoney situation» en el original).

Canción Let it be… que se presenta de la siguiente forma:


A la izquierda, la portada que, como ya sabemos, se modificó para la cara de Faul, achatándola con respecto a la foto original. Derecha, la imagen de Faul se cambia por la del vídeo original… haciendo notar la tremenda diferencia de proporciones.

Se supone que esta canción, como ya hemos dicho antes, era algo absolutamente íntimo, salido de un sueño, según palabras de Faul, que había tenido sobre «su madre» (más adelante artículo sobre esta canción y su verdadera autoría y significado). Pues bien, para ser algo tan «personal» y trabajado de manera individual, Faul, al igual que antes, no se sabe la letra, pero en esta ocasión es absolutamente exagerado. Necesita mirar el papel un total de 19 veces:


Papel que en estas tomas de frente se ve claramente y que, sin embargo, qué curioso, en este otro corte no aparece por ningún sitio:


¿Se quiso ocultar que allí había un papel con la letra de la canción? En cualquier caso, en este momento Faul no lo necesita, pues es sólo el estribillo. Malo sería que no se supiera ni eso…

Comparativa del video original de Let it be y el remasterizado del documental:


¿Notáis algo en los ojos? Quizá se vea más claro en esta imagen:


¡Sí! Verdes. Al parecer, la remasterización favoreció a Faul en cuanto a la proporción de la cara pero sacó «a la luz» el color de sus ojos, convenientemente ocultado hasta entonces. Pero qué extraño que se pueda llegar a conseguir un efecto de «ojos oscuros» tan fuerte con sólo oscurecer la imagen…

Y ahora un episodio que George y Ringo consideraron importante incluir en este documental, y que será valiosísimo para el artículo sobre la conspiración:

George: Eligieron el día de la boda de Paul para detenerme.

Ringo: El sargento Pilcher se estaba haciendo famoso arrestando a estrellas del pop, como George, Mick, Keith y John. Siempre era el mismo policía, nadie se dio cuenta. Nadie se fijó en la coincidencia.

George: Había como una serie de niveles o clases dentro del mundo del pop. La división de estupefacientes decidió atacarlas, y ese tipo se creía Oliver Cromwell. Decidió hacer una (piensa mucho el término) limpieza. Primero detuvieron a Donovan, después fueron a por los Rolling Stones y luego siguieron hacia arriba. Luego arrestaron a John y Yoko y después a mí.

La carrera del sargento Pilcher en la policía duró poco. Más adelante le mandaron a la cárcel por perjurio. Al condenarle a cuatro años de cárcel, el juez dijo: Ha envenenado la justicia y lo ha hecho a propósito.

Nadie fue a detener a Faul o a registrar su casa. A pesar de que había sido el único en declarar públicamente el uso de drogas (John y George lo hicieron muchos años después). Pero Pilcher no fue a su casa. Lógico, había «clases» que no podían ser tocadas, tal y como dice George. Ante una inminente separación de los Beatles, y el lanzamiento de la carrera de Faul en solitario, se intentó atacar a John y a George, desvirtuar su imagen y dificultarles el moverse libremente por según qué países, puesto que con una detención por posesión de drogas te pueden impedir la entrada en ciertos sitios, tal y como le pasó a John en EEUU.

La boda de Yoko y John. O, más bien, el control de Yoko sobre John:

The End. Atención al contraste que se ve entre los cuatro al hablar de los Beatles:


Fue mágico. Hubo momentos de verdadero amor entre cuatro personas. Una habitación de hotel aquí o allí, una intimidad increíble. Cuatro personas que se querían, fue algo sensacional.

Está hablando de hoteles, y por lo tanto de la época de las giras, de los Beatles con Paul. Y no puede contener las lágrimas, es la vez que más triste he visto a Ringo de cuantas apariciones ha hecho, a excepción de las muertes de John y George.


Los fans pusieron el dinero y los gritos. Pero los Beatles se dejaron los nervios (ríe, pero al momento se pone serio) que es algo mucho más grave.


Me alegro de que muchas de las canciones trataran de amor, paz y entendimiento. Ninguna incitaba a los jóvenes a mandar a la mierda a sus padres.

Gran cinismo, habiendo hecho entrevistas y declaraciones haciendo apología de la droga. Pero claro, la culpa la tienen los periodistas.


No es para tanto, sólo éramos un grupo de Rock.

Por eso aparece la cara de John con profunda pena sobre la imagen de los Beatles saliendo al Shea Stadium…


And in the end, the love you take is equal to the love you make. (Qué interesante imagen se usa para enmarcar esta frase, ¿verdad?).

Escena de la reunión…

Ringo: Me preguntan: «¿Os váis a volver a juntar?» «¡No!»

Faul: Pero, de alguna manera, lo hemos hecho, nos hemos juntado.


¿Y ese guiño, Faul?

Free as a bird. No abordaré aquí el análisis completo de este vídeo, que abarcaría un artículo entero por la cantidad de pistas y evidencias que contiene. Quedémonos con las dos más notables y que más nos han ayudado a confirmar lo que ya sabíamos:


La cara de Paul en el cristal de la furgoneta policial y la tumba de Eleanor Rigby, con la fecha 12 de septiembre en ella.

Los créditos del final: Ensayo de I saw her standing there, And I love her, She loves you, Michelle… Todas de Paul. Acaba con Rocky Racoon de Faul haciendo gallos y… All you need is love.

Anthology, special features.

Lo más interesante de este capítulo ya ha ido apareciendo a lo largo del artículo, pues trata sobre todo de cómo se hizo el proyecto, cómo surgió, etc…

Sin embargo, hay algunas secuencias que merece la pena tener en cuenta:

Una de ellas se llama Back To Abbey Road, y aparecen George, Ringo, George Martin y Faul en la sala de montaje, comentando diversas canciones. La actitud de George aquí es impresionante.

En primer lugar, comentado Golden Slumbers.

Faul: Yo no podía leer la partitura, pero me gustó la letra, así que le puse mi propia melodía.

George (fingiendo que no se acuerda): ¿En qué álbum está?


Ringo y él se miran y se ríen.

Faul: Esto está en el Abbey Road.


Ringo: Tú eres George, este es Paul. El Beatle experto número 1… George Harrison.

Un poco más adelante, Carry that Weigh.

Faul: Creo que tú no estás en ella, ¿quién toca el bajo?


George se parte literalmente de la risa.

Faul: Quizá lo grabaron por encima. A no ser que esté doblado.

Martin: ¿Por qué doblarías una toma 1?

George: Porque él toca el piano.

Martin (a Faul): ¿Eres tú al bajo? ¿Quién está al piano?

Faul: Creo que yo.

Martin: Entonces, ¿quién toca el bajo?


George interrumpe y dice en tono burlón: Él.

La incomodidad de Faul es notable, así como la de Martin.

Martin: Pero no puedes tocar dos instrumentos a la vez.

Faul, confuso: Creo que grabé el bajo después.

George (irónico): Sí, la volvió a grabar, se nota en el sonido, es como una inyección directa.

Martin (desviando la atención, pero metiendo con ello la pata): Está hecha en 17 tomas.

Y mete la pata porque reconocer que una canción tan simple requirió de 17 tomas es dejar a Faul a la altura del barro…


George se desmonta de la risa: ¡Tenía mucha moral!


George (vuelve a la carga): Alguien la volvió a grabar.


George: Quizá era yo el bajo, toqué el bajo en algunas con el Fender de 6 cuerdas.

Martin: Sí, parece su estilo.

George (a Faul): Deberías poder notarlo, porque tú sabrás cómo lo hiciste.

Faul se encoje de hombros, muy nervioso.

George se vuelve a Martin y le interrumpe: ¿Tú dices que no se volvió a grabar el bajo porque está en cada toma?

Martin: Está en directo.

George: Ok, tuvimos que ser John o yo.

Faul, muy molesto, usa la ironía para desviar la atención: Pudo ser Ringo.

George: Teníamos un bajo de 6 cuerdas, un bajo para diestros.

Bien, después de reírnos un rato, vamos a darle una explicación a esto, que no es ni más ni menos que lo que todos sospechamos ya: Faul no tiene ni la más remota idea de quién toca qué en esta canción. Y no la tiene porque, en numerosas ocasiones, y no en «algunas», Faul no participó en las grabaciones, y menos tocando el bajo. Prueba de ello son las continuas tomas sin línea de bajo que veremos en el análisis de los álbumes y la ridícula excusa que dio Faul en su momento: «lo dejaba para hacerlo después». Sí, claro, Faul. Asimismo, tenemos las imágenes de John, Ringo y George grabando ellos 3 solos I am the Walrus y Strawberry Fields.

Lo que ha ocurrido es que Faul le ha puesto en bandeja a George la oportunidad de reírse de él y decir abiertamente que él había tocado el bajo…

En Tomorrow never knows veremos también cómo en un momento dado, George Martin le está explicando a Faul: Éste fue el primer intento que se hizo, así como otras cuestiones técnicas. Esto es lo que pasa por intentar hacer una grabación «natural» y sin preparación previa para el documental: la exposición de la ignorancia de Faul es monumental. Tampoco es que se lo pusiera muy difícil a Derek Taylor y a George.

Si yo hubiera estado allí, le habría preguntado por el bajo Höfner «para diestros», habría sido el colofón final y George se habría acabado por caer de la silla de tanto reírse.

En general, la actitud de George en todas las secuencias de este capítulo es o de burla hacia Faul, o de tedio total:

Igualmente, cuando están en el jardín, George sólo mira hacia Ringo cuando habla, dejando de lado a Faul. Esta actitud, me temo, debió de resultarle muy molesta a Faul… y muy peligrosa, porque demostraba a las claras que George se estaba empezando a hartar de tanta tontería.

Me imagino que cuando vio el resultado del documental se echó las manos a la cabeza… No olvidemos que las entrevistas se hicieron por separado, y que el montaje se llevó a cabo en el estudio, con la supervisión de Derek Taylor, que sabía bien qué debía hacerse. Faul, aunque debió de dejar algunas ideas para que quedaran reflejadas, no tendría ni idea de cómo iba a quedar.

Y eso que a Faul le divierte, como ya sabemos, hacer alusión a su naturaleza y su verdadera historia, pero siempre de una forma que él pueda controlar, como es el caso del siguiente ejemplo, con el que terminaremos la presentación del análisis del documental:

Durante una jam session, Faul pide tocar Blue Moon of Kentucky. George pone mala cara, pero al final accede diciendo: Bueno, pero una versión corta.

En el momento en que la canción dice «blue moon of kentucky shine on the one thats gone and left me blue», (la luna azul de Kentucky brilla sobre aquel que se ha ido y me ha dejado triste) hace el siguiente gesto:


Vale que Faul lleve una camisa azul. Pero el movimiento es muy rápido, tiene que dejar de tocar para ello, y además lo hace en clara confidencia con Ringo. Os invito a ver la secuencia para percibirlo mejor. Y atención a la cara de George.

(Continúa en la tercera parte)



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